Un hombre en Costa Rica es investigado por presuntamente haber cobrado la pensión de una ciudadana estadounidense fallecida por un lapso de 20 años, acumulando cerca de 800.000 dólares. El sospechoso, de apellido Abarca, quien administraba un hogar geriátrico en La Uruca, San José, enfrenta cargos de falsedad ideológica, uso de documento falso y estafa.
La investigación del Ministerio Público detalla que la víctima, de apellido Collins, ingresó al centro geriátrico en 1999 y falleció en 2005 a los 78 años. Tras su muerte, Abarca habría gestionado su sepultura en un cementerio de Cartago, al este de Costa Rica.
La fiscalía presume que, tras el fallecimiento de la mujer, el imputado gestionó su sepultura en un cementerio de Cartago (este de Costa Rica) y que, en el 2006, habría presentado documentación falsa ante el California State Teachers’ Retirement System (CalSTRS), sistema de jubilación de los educadores de ese Estado, con el propósito de ser reconocido como apoderado de Collins y así tener acceso a su pensión.
Según la fiscalía, Abarca habría presentado documentación falsa ante el California State Teachers’ Retirement System (CalSTRS) en 2006 para ser reconocido como apoderado de Collins. Esto le permitió acceder a una tarjeta bancaria con la que habría retirado la pensión.
Entre 2006 y 2026, el sospechoso habría acumulado al menos 800.000 dólares. La situación salió a la luz cuando CalSTRS intentó verificar si Collins seguía con vida, confirmando su fallecimiento a través de la Embajada de Estados Unidos en Costa Rica.
Las autoridades allanaron la vivienda de Abarca en busca de pruebas. Actualmente, un tribunal le impuso medidas cautelares que incluyen presentarse periódicamente a firmar ante un juzgado, mantener domicilio fijo y la prohibición de salir de Costa Rica mientras avanza la investigación.