Una denuncia ingresada ante la Contraloría Regional de Los Lagos expone presuntas irregularidades en vacunaciones por parte de la exseremi de Salud, Evelyn Brintrup. El escrito, presentado de forma reservada por una funcionaria de la propia institución, solicita un sumario administrativo y una revisión exhaustiva de los registros oficiales de inmunización.
Las acusaciones surgen apenas un día después de que el Ministerio de Salud pidiera la renuncia de Brintrup, quien ya enfrentaba múltiples denuncias por Ley Karin y un fuerte conflicto interno. A esto se sumó la controversia por la promoción de una quesería en sus redes sociales, Futurocoop, mientras la Seremi fiscalizaba a dicha firma y sancionaba a un competidor, generando cuestionamientos por un posible conflicto de interés.
La denuncia específica ante Contraloría sostiene que la exautoridad sanitaria habría participado personalmente en un procedimiento de vacunación, difundido incluso en redes sociales institucionales. Durante esta actividad, Brintrup habría administrado una vacuna a una usuaria del sistema, incurriendo —según la denunciante— en vulneraciones a protocolos obligatorios de bioseguridad.
“La autoridad sanitaria procede a manipular el material estéril, la zona de punción del paciente y a ejecutar la administración de la dosis (…) portando en sus manos y muñecas múltiples elementos de joyería, consistentes en vistosas pulseras y anillos de uso personal”, señala textualmente la denuncia.
Entre las principales observaciones se indica que la exseremi manipuló material estéril y administró la dosis llevando joyas en ambas manos, sin respetar las medidas de asepsia esenciales para procedimientos clínicos. Este hecho contravendría las normativas que la propia Seremi de Salud está encargada de fiscalizar.
Además del video, la denuncia incluye fotografías oficiales donde Evelyn Brintrup aparece vacunando personalmente al delegado presidencial de Los Lagos, Cristián Palma. En estas imágenes también se observa a la entonces seremi realizando el procedimiento con joyas en ambas manos, sin la adopción de medidas básicas de bioseguridad, lo que para la funcionaria denunciante refuerza las presuntas irregularidades.
Otro punto crítico del documento es la eventual falta de trazabilidad de las vacunas administradas. La denunciante argumenta que el proceso se habría realizado “al margen de los sistemas de registro del Estado”, ya que en el lugar no existiría equipamiento informático para el ingreso inmediato de los datos al Registro Nacional de Inmunizaciones (RNI). El documento solicita a la Contraloría que requiera formalmente al Ministerio de Salud la información detallada sobre estos registros.