La Municipalidad de Osorno ha presentado una denuncia formal y ha solicitado antecedentes clave sobre el local que albergaba peleas clandestinas, eventos que culminaron con la trágica muerte de un joven de 28 años. La acción busca determinar la responsabilidad del establecimiento y evaluar la aplicación de sanciones administrativas, incluyendo la posible caducidad de su patente comercial.
El alcalde Jaime Bertin confirmó a Radio Bío Bío que el municipio ya requirió información detallada a los propietarios del recinto. El objetivo es esclarecer el funcionamiento del lugar y establecer si existen méritos suficientes para imponer medidas drásticas.
“Presentamos una denuncia correspondiente por el tema y estamos pidiendo antecedentes a las dueñas del establecimiento para ver cómo ocurrieron los hechos y ver si esto amerita o no amerita una sanción respecto a las patentes municipales que están ahí extendidas”, afirmó Bertin.
La autoridad local enfatizó que el municipio actuará con todas las herramientas disponibles para evitar que situaciones delictivas como esta se repitan en la comuna. La intención es responder con firmeza ante hechos que impactan negativamente a la comunidad.
“Nos encontramos con un tema que nadie imaginaba: un local donde se hacían ese tipo de peleas. Eso no lo vamos a permitir; vamos a recurrir a todo lo que sea necesario para evitar que esta gente que no tiene el criterio suficiente para discernir lo que es bueno y lo que es malo, ocupe un espacio como este”, postuló el alcalde.
Estas declaraciones se enmarcan en la investigación por lo ocurrido en el subsuelo de “La Combi Bar”, ubicado en Eleuterio Ramírez 764, en el centro de Osorno. La Fiscalía ha revelado que en este lugar se organizaban peleas clandestinas, conocidas como “Club de la Pelea”, concertadas a través de redes sociales.
Bastián Uribe Silva, de 28 años, resultó con lesiones de extrema gravedad en una de estas peleas y falleció tras permanecer cuatro días en coma. Un detenido por el caso, quien inicialmente fue imputado por lesiones graves gravísimas, ahora enfrentará una reformalización de cargos tras el deceso de la víctima.