El ministro del Interior y vocero de Gobierno, Claudio Alvarado, respondió tajantemente a las críticas de Arturo Squella, presidente del Partido Republicano, quien exigió disculpas públicas del subsecretario del Interior, Máximo Pavez. La polémica surgió a raíz de la salida del exsubsecretario de Hacienda, Juan Pablo Rodríguez, luego de un test de drogas que este último califica como falso positivo.
Squella, en un chat de exintegrantes de la Fundación Jaime Guzmán, incluso planteó que, sin la salida de “esa gente inmoral del Gobierno”, no se podrá revertir el daño. El líder republicano atribuyó responsabilidades políticas al manejo del caso, según lo publicado por Ex-Ante, y defendió públicamente a Rodríguez.
“Es muy grave el daño que le han hecho a Juan Pablo (Rodríguez). Espero podamos revertirlo, al menos en eso estamos trabajando 100%”, escribió Squella, añadiendo: “Por el momento sería bueno que Máximo Pavez le pidiera perdón a Juan Pablo por el desdén frente al caso, por los ‘trascendidos’ maliciosos que circulan contra JP y por la irresponsabilidad frente a todo el proceso delicado por definición”.
En una entrevista con Radio ADN, Alvarado defendió la actuación del Ejecutivo y aseguró que Pavez se limitó a cumplir con el procedimiento establecido por la ley y los protocolos vigentes. El ministro comprendió las reacciones personales, pero enfatizó que no deben interferir en las decisiones gubernamentales.
“Yo siento que en situaciones complejas, la solidaridad humana por compromisos de conocimiento, de amistad, siempre va a estar presente, pero uno en la vida tiene que aprender a separar los sentimientos de las decisiones que tiene que tomar. Hay que separar los afectos de las decisiones, porque cuando uno empieza a confundir los afectos con las decisiones políticas, los errores pueden ser manifiestos”, sostuvo Alvarado.
Las críticas de Squella también se dirigieron al rol de Pavez como encargado de recibir y comunicar los resultados de los tests de drogas a las altas autoridades. El presidente de Republicanos afirmó que “qué triste constatar (…) que le siguen haciendo la cama a JP. Ahora resulta que están molestos porque alguien defienda su honor. Si no sale esa gente inmoral del Gobierno, nunca se podrá despegar”.
Sin embargo, Alvarado respaldó el actuar de su subsecretario y descartó la exigencia de disculpas. Explicó que Pavez se basó en la ley, instructivos de la Contraloría y el aval del Senda para establecer los términos de referencia y llevar a cabo una licitación. “No se puede terminar castigando o no se puede terminar exigiéndole al subsecretario disculpas cuando él está cumpliendo con un procedimiento que la ley estableció de acuerdo a todos los protocolos y lo sigue rigurosamente”, sentenció.
El ministro reconoció que una “discrepancia o una desconfianza respecto a un resultado por el laboratorio” es otra discusión. Además, el exconvencional Squella solicitó revisar el origen del proceso de contratación del laboratorio, planteando la necesidad de una investigación interna en el Senda para identificar a los responsables del proceso de licitación y la redacción de las bases.