Telegram ha salido al paso de las acusaciones de las autoridades rusas contra su fundador y director ejecutivo, Pavel Durov. La empresa respondió tras conocerse una orden internacional de búsqueda emitida por Rusia, que vincula al empresario con una investigación por presunta “complicidad con el terrorismo”. La plataforma defendió su política de moderación y aseguró que colabora con las solicitudes judiciales dentro de la Unión Europea.
En una declaración oficial enviada a BioBioChile, la compañía manifestó su postura: “Sobre las acusaciones contra el Sr. Durov en Francia, cabe mencionar que Telegram siempre ha moderado activamente el contenido dañino en sus plataformas y ha procesado consistentemente todas las solicitudes judiciales legalmente vinculantes en la UE”. Esta respuesta surge después de que el Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia informara sobre la investigación a Durov —quien nació en Rusia y posee ciudadanía francesa y de Emiratos Árabes Unidos— por supuesta complicidad con actos terroristas.
Las autoridades rusas argumentan que Telegram no ha eliminado “numerosos canales, chats y bots” que, según su criterio, son empleados por servicios de inteligencia de Ucrania y por organizaciones que Moscú clasifica como terroristas o extremistas. Estos canales serían utilizados para coordinar acciones de sabotaje, terrorismo y ciberfraude dentro del territorio ruso. La orden internacional de búsqueda refleja la creciente presión sobre la plataforma en relación con el control de contenidos y la responsabilidad de las empresas tecnológicas frente a actividades ilícitas de sus usuarios.
La declaración de la compañía reafirma su compromiso con las políticas de moderación de contenido perjudicial y su disposición a atender las solicitudes judiciales que sean legalmente vinculantes en las jurisdicciones donde opera. El historial de Pavel Durov con Rusia es complejo; abandonó el país en 2014 y, posteriormente, obtuvo la ciudadanía de San Cristóbal y Nieves, Francia y Emiratos Árabes Unidos.
En 2018, las autoridades rusas intentaron bloquear Telegram después de que su administración se negara a conceder a la agencia de inteligencia rusa FSB acceso a las conversaciones de los usuarios. El bloqueo fracasó. Pero el historial de Telegram en la lucha contra la censura estatal no es completamente intachable: en 2021, su plataforma se unió a Apple y Google para bloquear el software “Smart Voting” defendido por el difunto líder opositor Alexei Navalny, que permitiría a los votantes rusos votar estratégicamente contra los partidos a favor del régimen.
Durov se ha autodenominado “libertario” y “ciudadano del mundo”, priorizando la libertad personal. Sus principios de vida saludable incluyen abstenerse del alcohol y productos cárnicos, y permanecer soltero. Pese a no estar casado, Durov tiene al menos cinco hijos con dos mujeres. En una publicación de julio de 2024, reveló que le informaron tener “más de 100 hijos biológicos” debido a donaciones de esperma, anunciando su intención de hacer público su ADN para facilitar que sus hijos biológicos puedan encontrarlo. El multimillonario, que denuncia el “consumo excesivo”, afirma no poseer propiedades de lujo, aviones o yates.
La situación de Telegram y su CEO continúa bajo el escrutinio internacional, en un contexto donde la regulación de plataformas digitales y la seguridad nacional son temas centrales para gobiernos de todo el mundo.