El proyecto Fibra Óptica Nacional (FON), una iniciativa que prometía conectar las zonas más aisladas de Chile con una inversión de $86 mil millones, presenta hoy graves falencias en su infraestructura. Registros fotográficos exclusivos a los que accedió Bío Bío Investiga revelan cables sueltos, cortados y tendidos en el suelo, principalmente en tramos a cargo de la compañía WOM.
Estas anomalías no solo comprometen la continuidad del servicio, sino que también representan un riesgo significativo para transeúntes y vehículos en diversas macrozonas del país.
Lanzado en 2019 por la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), el concurso público buscaba desplegar 10.000 kilómetros de fibra óptica para reducir la brecha digital en alrededor de 200 comunas y beneficiar a tres millones de habitantes.
El subsidio histórico fue el más alto en la historia de las telecomunicaciones chilenas, destinado a financiar la infraestructura en seis macrozonas regionales, desde Arica hasta Los Lagos.
En 2020, WOM se adjudicó cinco de estas macrozonas: Arica y Parinacota, Norte, Centro Norte, Centro y Centro Sur. Al año siguiente, Telefónica (Movistar) obtuvo la macrozona restante, que incluía Araucanía, Los Ríos y Los Lagos.
La instalación por parte de WOM comenzó en 2022 y se completó en 2025, cubriendo 161 comunas en diez regiones con 7.553 kilómetros de cable, posicionándose como la principal carretera digital del país, con la finalidad de arrendar su infraestructura a terceros.
Sin embargo, las imágenes obtenidas por Bío Bío Investiga evidencian una serie de problemas, especialmente en la instalación. Las falencias se extienden por las cinco macrozonas asignadas a WOM, con el norte de Chile destacando como uno de los puntos más críticos.
Comunas como Chañaral, Caldera, Copiapó, Huasco, Antofagasta y Taltal muestran ductos a la vista y accesibles, cámaras de paso sin tapa y llenas de basura, e incluso fibra cortada en su interior.
En la Quebrada Seca de Caldera, se observan materiales esparcidos y ductos y fibras rotas. Además, cables colgando de los postes generan una tensión excesiva al carecer de fijación adecuada o porta reserva, comprometiendo la seguridad y continuidad del servicio.
“afectar la infraestructura, la continuidad del servicio y las condiciones de seguridad del entorno”
Fuentes cercanas al medio advierten que el estado actual de diversos tramos de la red podría “afectar la infraestructura, la continuidad del servicio y las condiciones de seguridad del entorno”.
Los problemas también crean riesgos para transeúntes y vehículos, con porta reservas y crucetas colgando, postes dañados y más anomalías que afectan la estabilidad y funcionalidad del proyecto.


