El Ministerio de Defensa ha anunciado un significativo proceso de modernización para las pensiones de las Fuerzas Armadas (FFAA). La iniciativa, liderada por el subsecretario Christian Bolívar, busca agilizar y optimizar los trámites para los funcionarios que se acogen a retiro, respondiendo a una meta planteada por el ministro Fernando Barros.
Durante esta jornada de lunes, Bolívar se reunió con representantes de las áreas de administración de personal del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. El encuentro tuvo como objetivo principal revisar y analizar exhaustivamente el actual procedimiento de otorgamiento de pensiones, con la mirada puesta en su modernización.
El subsecretario detalló que, desde su llegada al cargo, se han identificado «brechas importantes» en el sistema. Estas deficiencias, según explicó, incluyen la falta de incorporación de tecnologías y la duplicidad de trámites, elementos que ralentizan significativamente el proceso.
El esfuerzo, señaló Bolívar, está dirigido a «otorgar un servicio que satisfaga las necesidades que tiene la gente, especialmente quienes pasan a retiro y requieren que se regularice rápido su situación». La modernización busca, en última instancia, hacer el proceso mucho más eficiente y ajustarlo a los plazos establecidos por la ley.
En esta línea, el subsecretario adelantó que se realizará un nuevo encuentro con los equipos de las instituciones de la Defensa. A esta cita se sumarán profesionales del área de Tecnologías de la Información (TI). La idea es integrar los avances en transformación digital que impulsa el Estado para aprovechar plataformas y hacer el proceso más expedito.
Adicionalmente, se llevará a cabo una revisión exhaustiva de los requerimientos que se solicitan en el proceso de pensiones. El fin es determinar si existe «duplicidad o si existen necesidades de mover solicitudes de documentos», buscando simplificar y acortar los tiempos de gestión.
Este plan integral no solo involucra a las Fuerzas Armadas, sino también a Capredena, el otro organismo clave en la administración de las pensiones. La expectativa es que, con estos ajustes, ambas instituciones puedan optimizar los tiempos y ofrecer una respuesta más oportuna y eficaz a los ex uniformados que inician su etapa de retiro.