La reciente cancelación de la exposición del artista argentino León Ferrari en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) ha desatado un intenso debate sobre el financiamiento estatal en la cultura. La muestra, que estaba programada para realizarse durante este año, fue dada de baja por el propio museo debido a una falta de presupuesto.
El ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Francisco Undurraga, abordó la situación este martes en el Museo de Historia Natural. La autoridad aseguró conocer el trabajo de Ferrari y lamentó que el proyecto no pudiera concretarse, aclarando que la decisión fue tomada exclusivamente por la dirección del MNBA y no por su cartera.
«Lamentablemente, no se encontraron los recursos. Yo, en lo personal, no he conversado sobre esta materia con la directora del MNBA. Las reducciones de presupuesto lamentablemente afectan a las exposiciones, pero afortunadamente no afectan a los trabajadores», declaró Undurraga.
¿Puede la colaboración público-privada salvar las exposiciones?
Ante la falta de fondos, el secretario de Estado planteó que es necesario fortalecer los vínculos entre el sector público y el privado. Sin embargo, esta propuesta genera escepticismo en expertos del área. Bárbara Negrón, directora del Observatorio de Políticas Culturales (OPC), advirtió sobre la complejidad de esta alternativa.
Según Negrón, el modelo de colaboración público-privada no funciona como una solución inmediata ante los recortes. «En general, es muy deseable que haya más colaboración público-privada, pero esta no se da mucho y no es algo de lo que se tenga muchos antecedentes», afirmó la directora.
La experta enfatizó que, mediante instrumentos como la Ley de Donaciones Culturales, se observa que ciertos intereses privados no coinciden con todas las disciplinas artísticas. «Hay actividades que tampoco tienden a ser de interés de los privados. Por eso, la posibilidad de una colaboración público-privada no puede verse como una solución, porque no están las condiciones», sentenció.
Por ahora, la cancelación de la obra de León Ferrari marca un precedente complejo para el financiamiento de las artes en Chile. La interrogante que queda abierta es cómo se blindarán futuros proyectos culturales ante los recortes presupuestarios, dado que la fórmula sugerida por el Ejecutivo parece, según especialistas, difícil de ejecutar en el corto plazo.