El árbitro australiano Shaun Evans rompió el silencio tras la polémica que lo vinculó con símbolos supremacistas durante una transmisión del Mundial 2026. El juez aseguró que el movimiento de su mano, que fue captado por las cámaras durante el partido entre Alemania y Curazao, fue totalmente involuntario e inconsciente.
La controversia estalló cuando el equipo de videoarbitraje (VAR) fue enfocado en pantalla y se observó a Evans realizando con su mano derecha un gesto muy similar al signo de “OK”. En años recientes, dicho símbolo ha sido utilizado por grupos de extrema derecha, ganando notoriedad tras ser exhibido en 2019 por el responsable del atentado en Christchurch, donde murieron 51 personas.
La defensa de Evans y la postura de FIFA
Ante las acusaciones, el colegiado de 38 años emitió una declaración formal a través de la FIFA para desmarcarse de cualquier ideología política:
“Quisiera aclarar que no hice intencionadamente ningún gesto o símbolo con la mano para comunicar un mensaje, afiliación, juego o creencia de ningún tipo. Las imágenes tomadas más tarde durante el partido muestran que repetí ese movimiento muchas veces mientras sostenía un bolígrafo entre los dedos”.
El árbitro, quien lamentó que su gesto fuera malinterpretado, insistió en que la acción “no refleja quién soy”. Por su parte, la organización Fare (Fútbol contra el racismo en Europa) había solicitado formalmente la exclusión del australiano del torneo al considerar el gesto como una ofensa grave.
Resolución del Comité Disciplinario
Pese a la presión externa, la FIFA cerró el caso este martes tras una exhaustiva revisión. El Comité Disciplinario independiente concluyó que no existen pruebas que acrediten una vulneración al reglamento del organismo.
“No se ha encontrado ninguna prueba de que se haya vulnerado el Código Disciplinario de la FIFA. El Comité Disciplinario también ha tomado nota de la declaración de Evans”, subrayó la entidad en un comunicado oficial. Con esta resolución, Shaun Evans —quien es integrante de la lista FIFA desde 2012— continuará cumpliendo sus funciones como parte del equipo de 30 especialistas encargados del VAR en esta Copa del Mundo.
¿Fue el gesto un error de interpretación o una negligencia evitable? Aunque la FIFA ha zanjado la investigación interna, la polémica deja un precedente sobre la observación pública que enfrentan los jueces en los eventos deportivos globales. Evans sigue en carrera, pero el escrutinio sobre su desempeño en los próximos encuentros será total.