El Mundial 2026 ya tiene su primera baja en los banquillos. La Federación Tunecina de Fútbol confirmó la salida de Sabri Lamouchi, quien fue cesado de sus funciones tras la estrepitosa derrota por 1-5 ante Suecia en el estreno del Grupo F. El resultado dejó al equipo en una posición crítica y precipitó una decisión que se tomó de urgencia en el hotel de concentración del plantel.
Lamouchi, quien había asumido el mando en enero de 2026 en reemplazo de Sami Trabelsi —también despedido tras la eliminación en la Copa África—, tuvo un paso breve y complejo por los ‘Leones del Cartago’. En apenas cinco partidos dirigidos, el técnico registró un balance discreto: una sola victoria (1-0 ante Haití), un empate y tres derrotas. Según reportes de la agencia EFE, el estratega ya no gozaba de la confianza de parte importante de sus dirigidos.
La autocrítica de Lamouchi tras la goleada
Tras el encuentro disputado en la primera jornada, el ahora exentrenador reconoció ante los medios la pobre presentación de su escuadra. En la conferencia de prensa posterior al duelo frente a los suecos, Lamouchi se mostró visiblemente afectado por el desempeño de sus jugadores.
Ha sido una derrota difícil, dolorosa. Empezar la competición con una derrota tan dura es realmente difícil. Cometimos demasiados errores, y esto es algo que no podemos hacer. Nos estamos disparando en el pie, nos estamos haciendo daño a nosotros mismos.
¿Quién asumirá el mando de Túnez?
Aunque todavía falta la comunicación oficial definitiva por parte de las autoridades de la federación, diversas fuentes apuntan a un nombre clave. Mondher Kebaier, actual director técnico de la Federación Tunecina de Fútbol y quien ya se encuentra en Monterrey, surge como el candidato principal para tomar las riendas del equipo de emergencia.
El desafío inmediato para el próximo estratega será mayúsculo. Túnez debe prepararse para enfrentar a Japón este sábado 20 de junio en Monterrey, mientras que el cierre de esta fase grupal será el 25 de junio en Kansas City, midiéndose ante una potencia como Países Bajos. La interrogante que queda en el aire es si este cambio de timón será suficiente para revertir el complejo escenario deportivo que enfrenta el cuadro africano en el torneo.