En una reciente entrevista radial, el exministro de Hacienda, Mario Marcel, salió al paso de las críticas emitidas por el actual jefe de la cartera, Jorge Quiroz. El debate se centra en una supuesta administración deficiente durante el cierre de la gestión anterior, que Quiroz comparó con el funcionamiento de un kiosco, acusando además un vaciamiento de los fondos soberanos.
El origen del conflicto radica en declaraciones previas de Quiroz al Diario Financiero, donde cuestionó un gráfico compartido por el expresidente Gabriel Boric sobre la deuda pública. En esa oportunidad, el ministro actual sostuvo que dicha deuda se obtuvo al dejar la caja en cero y vaciar los ahorros del país, calificando la administración de esos últimos meses como una gestión de kiosco.
La defensa de Marcel sobre los fondos soberanos
Ante estos cuestionamientos, Mario Marcel calificó las palabras del ministro como un exabrupto. «La verdad es que nunca, no recuerdo algún ministro de Hacienda que haya usado ese tipo de lenguaje, especialmente refiriéndose a un expresidente de la República», señaló el exsecretario de Estado en radio Infinita.
Respecto al supuesto vaciamiento de los recursos públicos, Marcel fue tajante al desmentir la versión oficial actual: «Lo que a mí me sorprende es el tema del vaciamiento de los fondos soberanos, porque las estadísticas del Ministerio de Hacienda demuestran que eso no es así».
Entre diciembre de 2022 y diciembre de 2025, los fondos soberanos, que son básicamente dos; el Fondo de Estabilización Económica y Social y el Fondo de Reserva de Pensiones, aumentaron.
El exministro enfatizó que, previo al cambio de mando, no ocurrió ninguna maniobra irregular y que la evidencia está documentada en los registros del Ministerio de Hacienda. Por ello, expresó su desconcierto ante la vehemencia utilizada por Quiroz para plantear estos argumentos.
El escenario fiscal heredado de Piñera
Mario Marcel aprovechó la instancia para recordar las complejas condiciones económicas recibidas tras el gobierno de Sebastián Piñera. Detalló que heredaron un déficit de 10,6% del producto estructural y un 8% efectivo, sumado a una inflación en ascenso.
El exministro recordó que las proyecciones del gobierno anterior estimaban un crecimiento del 3,5% para 2022 y una inflación del 4%; sin embargo, en marzo de 2022, el alza de precios ya alcanzaba los dos dígitos. A esto se sumó la aprobación de la PGU en enero de 2022 con financiamiento calificado como insuficiente por el equipo entrante.
A pesar de este panorama, que incluyó presiones por el costo de la PGU, la deuda con las generadoras eléctricas y el impacto de la guerra en Ucrania en combustibles y alimentos, Marcel sostuvo: «Nosotros no nos dedicamos a criticar al gobierno anterior ni a quejarnos; al contrario, nos abocamos a ver cómo absorbíamos todas estas cosas».
Actualmente, el debate sobre la responsabilidad fiscal continúa siendo un punto de fricción política. La ciudadanía permanece atenta a si el Ejecutivo persistirá en la confrontación por la gestión pasada o si se enfocará exclusivamente en los desafíos económicos venideros que impone el actual escenario de deuda.