Ucrania ha iniciado una ambiciosa transformación de su Ejército para enfrentar la prolongada invasión rusa, buscando captar reclutas internacionales y mejorar las condiciones de sus tropas locales. El gobierno de Volodímir Zelenski ha anunciado un paquete de medidas que busca convertir los salarios de la infantería en los más competitivos del mundo, con el objetivo de cubrir hasta la mitad de las vacantes de combate mediante personal extranjero.
Salarios de hasta 10.000 dólares para infantería
El plan económico es ambicioso: el salario promedio de un soldado de infantería en primera línea pasará de los actuales 2.500 a 3.000 dólares a un rango que oscilará entre los 7.000 y 10.000 dólares mensuales. Según las autoridades, este incentivo busca atraer a voluntarios para puestos de alto riesgo, complementando la estrategia liderada por Mijailo Fedorov, ministro de Defensa desde hace cinco meses.
Nuevo sistema de contratos y condiciones
Más allá del dinero, la reforma, aprobada el pasado viernes por el Consejo de Ministros, pone fin al servicio militar de carácter indefinido. Se introducirán contratos de duración determinada de entre 6 y 24 meses, los cuales garantizarán periodos de descanso obligatorios. El ministro Fedorov señaló al respecto:
Se necesita un nuevo sistema de servicio militar, basado en el respeto a la persona, la justicia y unas normas claras.
Además, se implementará un sistema digitalizado de control de misiones para asegurar transparencia en las tareas y los pagos. Los soldados veteranos comenzarán un retiro gradual de filas a finales de año, mientras que los periodos de exención del servicio estarán sujetos a la duración y peligrosidad de las misiones cumplidas.
El rol de los voluntarios extranjeros
Actualmente, el Ejército ucraniano cuenta con miles de combatientes de diversas nacionalidades, destacando especialmente los contingentes provenientes de Colombia y otros países de Latinoamérica. El comandante Dmitro “Domovik”, del 413.º Regimiento “Raid”, destaca que hay unidades donde los extranjeros representan entre el 60% y el 80% del personal. Con esta reforma, Zelenski busca institucionalizar este apoyo para cubrir entre el 30% y el 50% de las necesidades en unidades de asalto e infantería.
A pesar de estas medidas, la movilización obligatoria continuará vigente mientras persistan las hostilidades. Voces críticas, como la de la voluntaria Yarina Chornoguz, han advertido que la disparidad salarial con la retaguardia podría generar fricciones internas. El desafío inmediato del Gobierno será ejecutar estas promesas mientras se prepara la siguiente fase de reformas, enfocada en los cuestionados centros de reclutamiento bajo la supervisión de la primera ministra Yulia Sviridenko.