El reconocido modelo y exchico reality Cristóbal ‘Shelao’ Álvarez vivió una oscura experiencia al inicio de su carrera televisiva. En su reciente participación en el programa web ‘Sin Editar’ de Pamela Díaz, el influencer detalló el acoso sexual que sufrió cuando tenía apenas 18 años, un hecho que marcó profundamente su visión sobre la industria.
El inicio de un calvario profesional
Todo comenzó cuando el joven postuló a través de internet para ser imagen de una bebida energética llamada Battery. Según relató, el productor a cargo del casting lo contactó para solicitarle sus medidas corporales. El primer momento de alerta ocurrió cuando el sujeto, tras consultar el talle de calzado de Álvarez —quien calza 47—, lanzó un comentario fuera de lugar: ‘¿Es verdad que calzas 47?… Porque se me hizo agua la boca’.
Pese a la incomodidad, el joven decidió seguir adelante debido a la necesidad económica, ya que por el trabajo le pagarían cerca de 180 mil pesos. La situación escaló cuando el productor, quien debía reunirse con él para firmar el contrato, le pidió que lo pasara a buscar en el auto de sus padres para ir a un lugar ‘para conocerse mejor’, desviándose de la ruta al canal Mega.
‘Me apretó fuerte y yo quedé frío’
Durante el trayecto en auto, el sujeto comenzó a realizarle caricias en la pierna, las cuales el entonces aspirante a modelo rechazaba constantemente. Al notar el acoso, Shelao detuvo el vehículo en la autopista y le exigió al hombre que se bajara. La respuesta del productor fue violenta y abusiva:
‘Ay, qué eri loca!’ y me agarra el paquete y sale corriendo. Me apretó fuerte y yo quedé frío.
Este episodio generó en el joven la errónea creencia de que, para triunfar en la televisión, era necesario acceder a este tipo de propuestas abusivas. Según confesó, esta no fue la única experiencia de este tipo, ya que también enfrentó una situación similar con una pareja tras ser galardonado como Mister Chile en la gala de los Copihue de Oro. Actualmente, el testimonio de ‘Shelao’ ha abierto un necesario debate sobre la vulnerabilidad de los jóvenes talentos frente a figuras de poder en el mundo del espectáculo local, dejando en evidencia una práctica que, hasta hoy, sigue siendo denunciada en diversos ámbitos.