La salida de la diplomática Mahani Pakarati del Servicio Exterior de Chile ha generado una fuerte reacción en el Congreso. El diputado Hotuiti Teao (IND-UDI) cuestionó duramente la decisión, luego de que el presidente José Antonio Kast solicitara su renuncia invocando una supuesta “pérdida de confianza”. Esta medida marca un quiebre en una carrera profesional de casi 29 años en el servicio diplomático nacional.
El parlamentario fue enfático al solicitar que se reconsidere la desvinculación, recordando que no es la primera vez que la diplomática enfrenta una salida compleja, pues ya había sido removida de su cargo como embajadora en Nueva Zelanda durante la administración del presidente Gabriel Boric, a raíz de sus posturas sobre la autodeterminación de Rapa Nui.
El valor de la carrera diplomática y el mérito técnico
Hotuiti Teao defendió la idoneidad técnica de Pakarati, subrayando que su desempeño ha sido transversal a distintos gobiernos. Según el diputado, la diplomática ha servido al Estado bajo las gestiones de los expresidentes Sebastián Piñera y Gabriel Boric, lo cual demostraría que su perfil se basa en la capacidad profesional y no en una afiliación partidista.
“Ha servido al Estado de Chile bajo gobiernos de distintas administraciones, lo que demuestra con claridad que estamos frente a una profesional cuyo principal mérito es su capacidad técnica, su experiencia y su compromiso con el servicio público, y no ante una figura política”, declaró el diputado.
Además, el legislador recordó un dato clave: Pakarati es la única diplomática de ascendencia rapanui dentro del Servicio Exterior de Chile, lo que otorga a su perfil una excepcionalidad relevante para la representación internacional del país y los vínculos con su comunidad originaria.
¿Una decisión basada en interpretaciones políticas?
El diputado cuestionó las razones detrás de la salida, argumentando que Pakarati nunca ha promovido la independencia de Rapa Nui, sino que ha buscado debatir sobre un estatuto especial para la isla. A juicio de Teao, confundir la búsqueda de descentralización y eficiencia administrativa con posturas rupturistas es un error injusto.
El parlamentario planteó una duda de fondo sobre la institucionalidad del país: “¿Qué valor tiene entonces la formación impartida por la Academia Diplomática de Chile, institución donde se preparan los profesionales llamados a representar al país, si una persona con esa trayectoria, experiencia y preparación puede ser removida por consideraciones políticas?”.
Actualmente, el llamado de Teao al presidente Kast busca proteger el valor del mérito profesional por sobre las disputas políticas contingentes. Queda por ver si el Ejecutivo accederá a reconsiderar la salida de una de las funcionarias más experimentadas del servicio exterior, un desenlace que marcará un precedente sobre cómo se gestionan los cargos de carrera en el aparato estatal.