La escasez de nieve en la alta cordillera es motivo de profunda preocupación para los agricultores de la provincia del Bío Bío. A pesar de los recientes sistemas frontales que han afectado a la zona centro-sur del país, las precipitaciones han sido insuficientes y la acumulación de nieve no ha cumplido con las expectativas, lo que enciende las alarmas ante una eventual falta de agua para la próxima temporada de riego.
El fenómeno se siente con especial rigor en el Alto Bío Bío. Si bien sectores específicos como Trapa-Trapa y la laguna La Mula registraron nevazones que generaron un moderado optimismo en el gremio, otros puntos críticos como la comuna de Antuco reportaron una acumulación mínima, muy por debajo de lo pronosticado por los expertos meteorológicos.
La visión de Socabio sobre la sequía
El presidente de la Sociedad Agrícola del Bío Bío (Socabio), José Miguel Stegmaier, reconoció que las recientes precipitaciones trajeron un alivio parcial, pero enfatizó que la situación hídrica sigue siendo delicada. Según el dirigente, el sector requiere de una mayor acumulación nival para asegurar la estabilidad del agro en los próximos meses.
La nieve nos va a permitir tener reservas para el próximo año. Esperamos que los meses de junio, julio y agosto nos permitan asegurar el riego necesario para el próximo verano.
Stegmaier reiteró que el optimismo generado en zonas puntuales no debe ocultar la realidad: se necesita un invierno mucho más activo para garantizar que las reservas de agua sean suficientes ante un verano que, históricamente, suele ser crítico para la producción agrícola regional.
Estado actual y proyecciones
Actualmente, el déficit de nieve y precipitaciones se mantiene como una constante en la zona centro-sur. Por su parte, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) optó por cancelar la alerta preventiva que pesaba sobre la región y la provincia, tras concluir el paso del sistema frontal que dejó menos agua de la esperada.
¿Logrará el invierno compensar este déficit en los próximos meses? La agricultura local depende ahora de que las condiciones meteorológicas cambien radicalmente durante la segunda mitad de la estación, buscando revertir un escenario que, hasta hoy, mantiene en vilo la disponibilidad hídrica del próximo año.