Un equipo de investigadores de la Academia China de Ciencias ha realizado un hallazgo sin precedentes en las profundidades marinas de Australia: un inmenso cementerio de ballenas que se extiende a lo largo de un corredor de 1.200 kilómetros. Este ecosistema, que data de hace 5,6 millones de años, no solo es una acumulación de restos, sino un núcleo activo de biodiversidad que sigue dando sustento a diversas especies marinas.
El fenómeno detrás de este descubrimiento, publicado esta semana en la revista Nature, se explica a través de las denominadas “caídas de ballena”. Cuando estos cetáceos mueren, sus cuerpos descienden al lecho oceánico, proporcionando nutrientes esenciales durante periodos prolongados. Sin embargo, la magnitud de esta necrópolis es inédita en la historia de la oceanografía moderna.
Un hallazgo a escala masiva
Xiaotong Peng, investigador de la Academia China de Ciencias y autor principal del estudio, señaló en declaraciones a France 24 la sorpresa que causó el equipo al dimensionar el terreno:
“Descubrir una necrópolis de tal magnitud fue totalmente inesperado: la amplitud de la distribución, la profundidad y la gama de edades superan todo lo que habíamos imaginado”
Las proyecciones del equipo científico sugieren que en esta vasta zona, conocida como la Zona Diamantina, podrían existir hasta 10 millones de esqueletos de cetáceos. Las estimaciones actuales arrojan una densidad impresionante: hasta 759,5 individuos por kilómetro cuadrado.
Especies extintas y nueva vida
Hasta la fecha, los científicos han logrado registrar 485 fósiles. La mayoría de los restos identificados corresponden a la familia de las ballenas picudas, también llamadas zifios. Lo más relevante para la comunidad científica es la identificación de una especie extinta, hasta ahora desconocida, que guarda parentesco con la Perucetus colossus, catalogada como el animal más grande que ha habitado la Tierra.
La investigación, titulada A 5.3-million-year-old deep-sea whale necropolis in the Diamantina Zone, subraya la importancia de este corredor alimentario histórico. Los expertos consideran que el estudio continuado de este cementerio será clave para descubrir nuevas especies que aún no han sido catalogadas. ¿Cuántos otros secretos biológicos esconderá este vasto corredor marino bajo el océano austral?