Ante la llegada de un nuevo sistema frontal, la Dirección General de Aguas (DGA) del Bío Bío ha tomado una medida preventiva crucial: el cierre obligatorio de todas las bocatomas de ríos, esteros, canales y cauces artificiales en la provincia. El objetivo principal es evitar inundaciones y desbordes durante la temporada de lluvias que comienza a intensificarse.
¿Por qué se cierran las bocatomas en la provincia?
El director regional de la DGA, Matías Mendoza, explicó que esta determinación es técnica y necesaria para resguardar la infraestructura y la seguridad de las comunidades locales. La autoridad señaló que la iniciativa busca:
reducir el riesgo de desbordes e inundaciones en época invernal, evitando que los excesos de agua sean conducidos por causes artificiales que no tienen la capacidad para conducir caudales de temporal.
A pesar de estas medidas preventivas, el organismo aclaró que la situación hídrica actual es distinta a años anteriores. Las estaciones de monitoreo indican que los niveles de los cauces se encuentran en rangos normales e incluso por debajo de las cifras registradas el año pasado. Esto responde directamente al marcado déficit de precipitaciones que aún afecta a la zona centro-sur del país.
Pronóstico para el sistema frontal
El impacto del frente climático que se aproxima a la provincia del Bío Bío ha sido monitoreado de cerca por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta Ante Desastres (Senapred). Las proyecciones meteorológicas indican que se esperan precipitaciones que alcanzarán entre los 15 y 25 milímetros.
Además de la lluvia, la alerta incluye fuertes vientos, los cuales podrían llegar a rachas de hasta 60 kilómetros por hora en los valles, aumentando hasta los 70 kilómetros por hora en los sectores cordilleranos. Las autoridades se mantienen en alerta permanente para evaluar si las condiciones climáticas requieren nuevas restricciones o si los niveles de agua superarán el déficit actual tras este episodio de lluvias.