Un vuelco inesperado en la desaparición de Nicolás Teao
La investigación por la desaparición de Nicolás Teao, primo del diputado Hotuiti Teao, ha dejado de tratarse como una presunta desgracia para centrarse en una hipótesis mucho más grave: el secuestro. El joven de 31 años, cuyo paradero es desconocido desde julio de 2025 en Rapa Nui, es ahora objeto de nuevas diligencias tras la aparición de antecedentes clave.
Inicialmente, la tesis que manejaban los investigadores apuntaba a que Nicolás Teao habría fallecido accidentalmente al caer al mar mientras realizaba labores de pesca. Esta teoría se basó en el hallazgo de su motocicleta en un sector costero; sin embargo, nunca se encontraron restos del joven, lo que comenzó a debilitar la versión oficial con el transcurso de los meses.
El relato que cambió el curso de la investigación
El abogado de la familia explicó que el caso dio un vuelco determinante gracias al testimonio de un testigo presencial. Según el jurista, este relato sitúa a Nicolás en un lugar y horario distintos a los que se establecieron al inicio. «Da cuenta de que una persona determinada se sitúa en una dinámica que daría cuenta de un secuestro», afirmó el representante legal.
La declaración añade que este sospechoso habría tenido participación directa en los hechos. De acuerdo con los antecedentes expuestos, el individuo estaría plenamente identificado por el equipo investigativo, conociéndose incluso su nombre y apellido.
La versión de la familia
Viviana Aguilar, madre del joven desaparecido, siempre mantuvo sus dudas respecto a la tesis del accidente. Aguilar enfatizó que su hijo se desempeñaba como guardaparque y que el día de su desaparición debía asistir a un curso de inglés. Además, desmintió categóricamente que fuera pescador, asegurando que nunca manifestó interés por realizar dicha actividad.
La madre también denunció irregularidades en la investigación, señalando que, al llegar a la isla, los investigadores le confirmaron que no se habían realizado peritajes a la motocicleta hallada. Tras las constantes presiones de la familia, la propia fiscal a cargo del caso le comunicó a Viviana Aguilar que la causa dejó de ser abordada únicamente como una presunta desgracia, confirmando que la investigación ha tomado un rumbo diferente tras los nuevos hallazgos.