Las nuevas revelaciones del Caso Hermosilla
Los chats de Hermosilla han vuelto a remecer la escena pública. Esta vez, las filtraciones extraídas del teléfono del abogado —imputado por delitos tributarios, soborno y cohecho— sitúan en el centro de la controversia a la actual Contralora General de la República, Dorothy Pérez. Las conversaciones fueron reveladas por el medio Reportea y apuntan a un intercambio entre Luis Hermosilla y el abogado José Ramón Correa, quien actualmente figura como accionista de Azul Azul, la concesionaria que administra a Universidad de Chile.
El trasfondo de las conversaciones
El núcleo de las comunicaciones, fechadas en agosto de 2018, gira en torno a la pugna judicial que la entonces subcontralora Pérez mantenía con el excontralor Jorge Bermúdez. En aquel periodo, Bermúdez removió a Pérez de su cargo alegando una pérdida de confianza, decisión tomada tras la citación de ella como testigo en la causa por el megafraude al interior de Carabineros. Ante esto, Pérez argumentó que su destitución era una represalia por negarse a firmar sumarios internos y llevó el conflicto ante la justicia.
La relación entre los involucrados es de larga data. Según los antecedentes, José Ramón Correa y Dorothy Pérez comparten un vínculo profesional de más de 15 años, forjado durante su paso conjunto por la Contraloría. Asimismo, Correa mantenía un vínculo de amistad con Luis Hermosilla, lo que facilitó el seguimiento de este caso en los chats filtrados. El primer registro de estas conversaciones data del 24 de agosto de 2018, apenas dos días después de que la contralora fuera removida de su puesto. Posteriormente, el 25 de octubre de ese año, tras el fallo de la Corte de Apelaciones de Santiago que ordenó su restitución y la posterior apelación de Bermúdez ante la Corte Suprema, los diálogos entre Hermosilla y Correa se retomaron.
La versión de la contralora
Ante estos antecedentes, Dorothy Pérez entregó su postura a través de un cuestionario respondido al medio que dio a conocer la noticia. En dicho texto, la autoridad fue enfática en desmarcarse de Luis Hermosilla: “No conozco al señor Hermosilla. Nunca en la vida he conversado con él, nunca me he reunido con él y tampoco tengo su número de teléfono”. Respecto a la figura de Correa, la contralora lo definió únicamente como “un excompañero de trabajo”, precisando que él se desempeñó como Jefe de Gabinete del excontralor Ramiro Mendoza, mientras ella ejercía como Contralora Regional de Valparaíso.
Finalmente, Pérez descartó tajantemente haber tenido conocimiento de gestiones paralelas realizadas por Correa para beneficiarla. La jefa del ente contralor aseguró que la conducción estratégica y defensa jurídica de su caso ante la justicia estuvo siempre bajo la responsabilidad exclusiva del abogado Ciro Colombara, sentenciando que “dicha persona (Hermosilla) no tiene vinculación alguna con ese caso”.