Sarcopenia: Cómo prevenir la pérdida de masa muscular tras los 60 años

Noticias más leídas

Entendiendo la sarcopenia en el proceso de envejecimiento

La sarcopenia es una condición que, aunque silenciosa, impacta directamente en la calidad de vida de las personas. La pérdida de masa muscular es un proceso natural que inicia de manera gradual a partir de los 35 años, pero especialistas advierten que este deterioro suele acelerarse significativamente después de los 60. Esta patología no solo reduce la fuerza, sino que puede comprometer la autonomía y la independencia de quienes la padecen.

Según explica Claudia Marchant, directora de la carrera de Kinesiología de la Universidad Andrés Bello (UNAB) en Concepción, el factor de riesgo determinante suele ser el sedentarismo. Aunque el envejecimiento es un hecho, el estilo de vida sedentario, la obesidad y diversas enfermedades crónicas actúan como aceleradores. La docente enfatiza que envejecemos más rápido cuando dejamos de movernos.

Señales de alerta y diagnóstico temprano

Los avances científicos actuales permiten identificar esta enfermedad con mayor rapidez. Según Marchant, las señales tempranas suelen manifestarse en la forma de caminar, una evidente lentitud al desplazarse o dificultades para realizar tareas cotidianas simples.

La evaluación clínica es clave en este proceso. Los profesionales analizan el diámetro y fuerza muscular, además de la funcionalidad y movilidad del paciente mediante test específicos. Estos exámenes permiten detectar el deterioro físico de manera temprana, facilitando la intervención antes de que se pierda la capacidad de autovalencia.

El ejercicio terapéutico como pilar de tratamiento

La kinesiología juega un rol fundamental en el abordaje de esta patología. De acuerdo con la académica de la UNAB, el ejercicio terapéutico es el tratamiento más efectivo. No se trata únicamente de aumentar el volumen muscular, sino de trabajar aspectos críticos como el equilibrio, la confianza al caminar y la seguridad en los movimientos diarios.

La experta sostiene que el entrenamiento de fuerza es la herramienta más poderosa para combatir esta condición. Este puede realizarse mediante bandas elásticas, el uso de pesas o ejercicios con el propio peso corporal. Marchant es enfática al señalar que las personas mayores pueden y deben trabajar su fuerza, incluso superando los 90 años, siempre bajo una guía profesional y segura.

Derribando mitos sobre la vejez

Uno de los errores más frecuentes es la resignación. Muchas personas asumen que caerse o perder fuerza es un proceso normal e inevitable del envejecimiento, lo cual es considerado un mito peligroso por la especialista. La realidad es que el cuerpo humano mantiene una notable capacidad de adaptación en edades avanzadas.

La sarcopenia es multifactorial: influyen el envejecimiento, una dieta insuficiente, la falta de actividad física, enfermedades crónicas y el aislamiento social. Al respecto, Marchant señala que la falta de movimiento, muchas veces motivada por el miedo a caer o el dolor, genera un círculo vicioso de deterioro acelerado. Por ello, fortalecer el cuerpo y mantener una alimentación equilibrada son acciones determinantes para conservar la dignidad, la energía y la independencia durante la vejez.

Mas Noticias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias