El llamado a la moderación desde Gales
Durante su participación en el Hay Festival en Gales, el ex Presidente Gabriel Boric entregó una serie de definiciones sobre el futuro de las fuerzas progresistas. Su intervención, que comenzó a circular mediante registros en Instagram, se produjo a fines de mayo, poco antes de la cuenta pública del Presidente Kast.
Boric fue directo al abordar el tono del sector: «Los partidos de izquierda y los movimientos deben ser menos apocalípticos y traer algo de esperanza a la gente». Para el exmandatario, el progresismo debe abandonar la superioridad moral si aspira a recuperar terreno electoral.
El análisis sobre el electorado y Donald Trump
El ex Presidente realizó una advertencia sobre cómo se percibe a quienes votan por sectores distintos al propio. «No tenemos que cometer el error de decir que quienes votaron a Trump, al Brexit, a la derecha o a movimientos en Chile y Argentina, son tontos», sostuvo. Según Boric, tildar de estúpida a la mitad del país impide cualquier posibilidad de volver a ser mayoría.
En su exposición, profundizó sus críticas contra Donald Trump, a quien señaló como el responsable de haber dinamitado el orden mundial post Segunda Guerra Mundial. No obstante, advirtió que no se debe caer en la nostalgia por 1945, argumentando que el contexto actual es radicalmente distinto.
Propuestas sobre la ONU y el orden global
Boric se refirió a las deficiencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), aunque evitó pronunciarse sobre la eventual candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General. «Una de las razones de por qué no está funcionando es porque, cuando se fundó, muchos países ni siquiera eran independientes. No extrañemos el orden que se fue, hagamos uno nuevo», afirmó.
Este enfoque de renovación también lo extendió a la Organización Mundial del Comercio (OMC). Boric sentenció que el organismo ya no cumple sus funciones debido al proteccionismo impulsado por Estados Unidos, por lo que instó a construir un orden internacional inédito.
La sombra de una posible repostulación
El paso por Gales ocurrió días después de su estadía en Londres, donde abordó por primera vez la posibilidad de un retorno a La Moneda hacia el año 2030. «Sé que en un futuro mi nombre será uno de los que esté en discusión», reconoció inicialmente, aunque matizó sus dichos poco después.
En esa instancia, el ex Presidente sugirió que, tal vez, la oposición requiera de una figura con mayor capacidad de convocatoria. El debate sobre su futuro político se mantiene abierto, mientras insiste en que, tras sus reflexiones, se siente «un poco más optimista» respecto a los desafíos que enfrenta la izquierda global.