El testimonio tras el incidente en Chiguayante
El cabo primero Jorge Oñate, funcionario de Carabineros con más de 10 años de servicio, vivió una experiencia límite el pasado 28 de mayo en la comuna de Chiguayante, Región del Bío Bío. Durante un procedimiento de rutina, el uniformado fue arrastrado por cerca de 2 kilómetros por un vehículo cuyo conductor se negaba a acatar las instrucciones policiales.
El imputado, identificado como Adan Silvestre Molinet de 24 años, actualmente cumple la medida cautelar de prisión preventiva. El carabinero, quien es padre de dos niños, recordó cómo el miedo a no volver a ver a su familia fue el motor que lo obligó a sostenerse del automóvil a toda costa.
¿Cómo se originó el procedimiento?
Todo comenzó la mañana del 28 de mayo cuando Oñate y un colega fiscalizaron un vehículo Chevrolet que circulaba de forma errática por la avenida Manuel Rodríguez. El conductor argumentó trabajar en una aplicación de transporte y trasladar a pasajeros al SAR, incluyendo a una mujer con un bebé. Tras detectar que el vehículo tenía la revisión técnica vencida, los funcionarios escoltaron al auto hasta el recinto asistencial y luego hacia la Séptima Comisaría de Chiguayante para continuar con el trámite.
Al llegar al estacionamiento policial, la situación escaló. Según relató el efectivo, el conductor comenzó a insultar a los funcionarios y a denunciar un supuesto abuso de poder. “Estaba totalmente descontrolado”, afirmó el carabinero. Ante la negativa del sujeto de entregar las llaves o descender del móvil, Oñate intentó ingresar al habitáculo por la puerta del copiloto para detener el motor.
“Cerré los ojos porque ya prácticamente me entregué”
En ese instante, el conductor subió los vidrios, dejando al carabinero con los brazos atrapados y el resto del cuerpo colgando fuera del vehículo. “Inició la marcha a gran velocidad y en lo único que pensé y se me vino a la cabeza fueron mis hijos. Tengo dos guaguas y lo único en lo que pensé fue en aferrarme”, recordó con angustia. El uniformado intentó persuadir al joven en todo momento:
“Le digo que pare, que no haga una locura, que al final le va a salir peor. Le decía: ‘Es una infracción, no te tienes por qué desesperar’”
El momento de mayor tensión ocurrió en la intersección de Bío Bío con Manuel Rodríguez, cuando el sujeto cruzó con luz roja ante un camión recolector de basura. “Cerré los ojos porque ya prácticamente me entregué a la colisión que íbamos a tener ahí”, confesó el funcionario. Según su relato, el agresor intentaba quitarle la mano de la manilla mediante maniobras de zigzagueo para lograr que cayera.
El incidente culminó cuando el carabinero fue arrojado al suelo tras ser golpeado contra un árbol en un pasaje. “Él me azota con el árbol y yo caigo dos metros más allá producto del golpe; ya no daba más”, señaló. Tras la formalización por homicidio frustrado de carabinero de servicio, el Juzgado de Garantía de Chiguayante decretó un plazo de cuatro meses para la investigación, mientras el funcionario continúa recuperándose de las graves lesiones sufridas durante el forcejeo.