Una intensa polémica enfrenta al presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, tras conocerse detalles sobre la adquisición de su vehículo particular. El mandatario emitió un mensaje público para aclarar el proceso de compra, asegurando que si algún organismo de control determina que cometió una falta, se hará responsable de las consecuencias.
Según explicó el jefe de Estado, antes de asumir su cargo decidió evitar gastos adicionales para Presidencia. Ante la oportunidad de renovar su camioneta modelo 2020 por una versión 2024 de la misma marca y modelo, consideró la oferta viable debido a las condiciones de seguridad y características técnicas necesarias para su gestión. Orsi afirmó que el precio propuesto por la automotora le resultó razonable, por lo que procedió con la operación.
Cuestionamientos y factura bajo la lupa
El origen de la controversia se remonta al pasado 25 de mayo, cuando el programa ‘Así Nos Va’ de Radio Carve expuso supuestas inconsistencias en la declaración jurada del presidente. El informe cuestionó la transparencia financiera de la transacción, señalando la falta de explicaciones sobre el origen de los fondos para cubrir la diferencia entre ambos vehículos.
Un día después, se reveló la factura de compra que confirmaba que el entonces presidente electo obtuvo un descuento de 25.000 dólares en la adquisición. Este beneficio desató críticas inmediatas de la oposición, especialmente considerando que el 1 de marzo de 2025, día de su asunción, Orsi se trasladó en un automóvil de la misma marca.
Reacción opositora y pedido de informes
El diputado del Partido Colorado, Felipe Schipani, formalizó un pedido de informes a la Presidencia para transparentar el uso y la elección del vehículo empleado durante el acto de mando. Ante esto, el mandatario fue enfático:
La elección del eléctrico usado el día de nuestra asunción no se vincula para nada con esta compra. Es más, se empezó buscando otras opciones de marca que no resultaron viables. Y personalmente no estuve a cargo de esta búsqueda.
El presidente uruguayo defendió su proceder alegando que su única intención era contar con un vehículo seguro sin afectar las arcas fiscales. Orsi sentenció: “Siempre consideré y considero que la verdad no se dibuja, porque, de ser así, se transforma en mentira”. Además, se mostró abierto a pagar la diferencia de mercado si los organismos pertinentes consideran que el descuento recibido no fue adecuado.
Finalmente, el mandatario pidió disculpas si su gestión generó incomodidad en algún sector de la ciudadanía. La resolución del caso dependerá ahora de la respuesta a los informes solicitados por el Congreso y la eventual revisión de los organismos de control, marcando un precedente clave sobre la transparencia en los activos personales de los altos funcionarios uruguayos.