Molly amazónica: el secreto genético tras su insólita supervivencia

Noticias más leídas

La molly amazónica (Poecilia formosa) ha desafiado las leyes de la biología evolutiva durante milenios. Este pez, que habita en las aguas dulces del noreste de México y el sur de Texas, es una de las pocas especies de vertebrados asexuales en el planeta. A diferencia de lo que dictaba la teoría científica, donde se estimaba que sin machos esta especie debería haberse extinguido tras apenas 10.000 años, un nuevo estudio publicado en la revista Nature confirma que ha logrado sobrevivir al menos 100.000 años.

El mecanismo de clonación y supervivencia

La molly amazónica es un caso único: fue el primer vertebrado asexual descubierto por la ciencia. Su proceso reproductivo es singular, ya que requiere del esperma de machos de otras especies emparentadas, pero descarta ese ADN ajeno para proceder a clonarse a sí misma. Históricamente, se cree que esta especie surgió del cruce entre una hembra de molly atlántico (Poecilia mexicana) y un macho de molly de aleta de vela (Poecilia latipinna). Desde aquel origen, la población ha estado compuesta exclusivamente por hembras.

¿Por qué no ha colapsado su genoma? La biología tradicional sostiene que la reproducción asexual es una desventaja evolutiva. La combinación genética entre machos y hembras permite generar diversidad y mantener bajo control las mutaciones dañinas. Sin la mezcla de ADN, los seres que se clonan tienden a acumular errores genéticos que, tarde o temprano, los conducen a la inviabilidad biológica.

La clave: la conversión genética

Gracias a una técnica avanzada denominada secuenciación de lectura larga, que permite analizar segmentos extensos del ADN sin fragmentarlos, los investigadores lograron descifrar el enigma. El estudio, liderado por Edward S. Ricemeyer y otros autores, explica que aunque la molly amazónica acumula mutaciones, ha desarrollado un sistema de reparación llamado “conversión genética”.

Este proceso permite que una versión de un gen reemplace a otra, eliminando o reparando el ADN dañado. Esta “reescritura” genética no solo evita la degradación de la especie, sino que también permite conservar mutaciones útiles e inofensivas, generando una ligera diversidad interna pese a su naturaleza clonal.

Este hallazgo, publicado en 2026, reescribe nuestra comprensión sobre los límites de la asexualidad en vertebrados. La molly amazónica no es un callejón sin salida evolutivo, sino un organismo capaz de optimizar su supervivencia mediante mecanismos moleculares sofisticados. El futuro de estas poblaciones dependerá de su capacidad para seguir empleando este método de reparación ante los cambios ambientales de su hábitat en México y Estados Unidos.

Mas Noticias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias