Crisis en la reconstrucción de Viña del Mar
El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) ordenó la paralización inmediata de cinco viviendas en el sector de Lomas Latorre, en Viña del Mar. La decisión se tomó tras detectarse fallas estructurales críticas en inmuebles destinados a familias damnificadas por el megaincendio de 2024 en la Región de Valparaíso.
Las inspecciones técnicas revelaron graves errores que comprometen la seguridad de las casas, incluyendo problemas en las fundaciones, soldaduras deficientes y una preocupante discrepancia entre los planos aprobados y las obras efectivamente ejecutadas por la empresa Kataskevi. Ante este escenario, la autoridad ministerial extendió la revisión a la totalidad de las viviendas construidas por dicha firma.
Medidas drásticas y advertencia ministerial
El ministro de Vivienda, Carlos Montes, fue enfático respecto a las consecuencias para la constructora. En declaraciones a Radio Bío Bío, el secretario de Estado advirtió que las falencias halladas en Lomas Latorre presentan similitudes con los problemas registrados anteriormente en proyectos de El Olivar, desarrollados por la constructora San Sebastián.
Si no lo resuelve, nos vamos a querellar contra ellos y vamos a demoler. Una casa nueva se debe hacer con el cálculo estructural que evite el riesgo sísmico.
El titular de la cartera subrayó que, de no existir una corrección inmediata de los problemas constructivos, el ministerio procederá con medidas legales y el derribo de las estructuras, priorizando siempre la seguridad de las familias afectadas.
Impacto en los plazos de entrega
La situación actual ha generado un ajuste en las expectativas del gobierno. El ministro reconoció que los retrasos originados por las demoliciones y las rectificaciones necesarias en los proyectos impactarán directamente en el cronograma original. Aunque el compromiso inicial era finalizar la reconstrucción en diciembre, el escenario actual obligará a retrasar la entrega.
A pesar de los inconvenientes, el Minvu mantiene como objetivo concluir las obras lo más cerca posible de la fecha estimada originalmente. Mientras se intensifican las fiscalizaciones, el sector permanece bajo constante observación técnica para garantizar que las nuevas viviendas cumplan con los estándares de seguridad necesarios para enfrentar riesgos sísmicos.