Tim Payne, el seleccionado de Nueva Zelanda, se ha convertido en el protagonista absoluto de las redes sociales antes del inicio del Mundial 2026. Todo comenzó a raíz de un desafío viral impulsado por el tiktoker argentino Scarso, quien se propuso la curiosa misión de llevar a la fama absoluta al futbolista que fuera considerado el menos conocido de la Copa del Mundo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
De 4 mil a 4 millones: El impacto del reto
El fenómeno en torno a Payne no tiene precedentes. Antes de que el creador de contenido @elscarso iniciara su campaña, el defensor neozelandés contaba con apenas 4 mil seguidores en Instagram. Tras el empuje masivo de los usuarios, la cifra escaló exponencialmente hasta superar los 4 millones de seguidores. Ante este reconocimiento repentino, el propio jugador publicó un video agradeciendo a su nueva audiencia, incluso intentando hablar en español: “Hola a todos, muchas gracias por todo el apoyo. Disculpen mi español, sigo practicando en Duolingo”, comentó.
Un pasado marcado por la polémica
Sin embargo, no todo es éxito en la historia de la figura neozelandesa. Antes de alcanzar la fama digital, Payne fue noticia en marzo de 2020 por un incidente judicial. En plena crisis sanitaria por la pandemia, fue detenido junto a otro futbolista por romper las medidas de cuarentena y conducir un carrito de golf en estado de ebriedad. El hecho le significó una multa de 700 dólares australianos (aproximadamente 415.000 pesos chilenos).
Tras el suceso, el deportista tuvo que pedir disculpas públicas entre lágrimas mediante un comunicado oficial de su club, el Wellington Phoenix. “Lo siento profundamente. Asumo totalmente la responsabilidad de mis acciones y de lo que pasó… Acepto totalmente las repercusiones de ese acto”, declaró en aquel entonces.
El desafío mundialista
Ahora, los ojos están puestos en el rendimiento deportivo del equipo de Oceanía. Nueva Zelanda integra el Grupo G, compartiendo zona con las selecciones de Bélgica, Egipto e Irán. La presión sobre Tim Payne es alta: su equipo tiene la histórica tarea de conseguir al menos un triunfo en el torneo, ya que, aunque parezca increíble, nunca han logrado ganar un partido en sus participaciones previas en la historia de los Mundiales.