El anuncio presidencial sobre el futuro del SAE
Durante la realización de su primera Cuenta Pública, el Presidente José Antonio Kast confirmó que su administración ingresará formalmente un proyecto para reformar el Sistema de Admisión Escolar (SAE). El mandatario fue enfático al señalar que, tras una década de centralización en el proceso de ingresos escolares, es necesario realizar una pausa y analizar el impacto real de las leyes vigentes.
Según explicó el jefe de Estado, el cambio responde directamente a una solicitud de las familias chilenas. Según Kast, «es algo que nos piden los apoderados, que se vuelva a ponderar el mérito de los alumnos, que se vuelva a dejar que los padres puedan elegir el establecimiento educacional para sus hijos».
La defensa del mérito y la elección
El Presidente argumentó que la creación de proyectos educativos diversos tiene como fin último ofrecer alternativas reales a las familias. «Por algo se crean proyectos educativos distintos, para que los padres tengan la posibilidad de elegir entre unos y otros», sostuvo ante la audiencia. Para el mandatario, el método actual impide que estudiantes con esfuerzo constante vean recompensada su dedicación con el acceso al colegio de su preferencia.
Kast complementó sus anuncios con otras iniciativas de apoyo económico para familias con menores de edad, aunque el foco principal de su discurso educativo se centró en terminar con las restricciones del sistema actual, el cual considera que ha limitado las aspiraciones de los estudiantes que buscan excelencia académica.
¿Qué ocurre actualmente con el sistema?
Tras el fin del sistema conocido coloquialmente como «tómbola», el Ministerio de Educación (Mineduc) ya había implementado ajustes. Actualmente, el mecanismo vigente mantiene criterios de prioridad legal para hermanos, estudiantes prioritarios, hijos de funcionarios y ex alumnos.
En el modelo actual no se utiliza el azar, sino una fórmula matemática basada en variables fijas. De cara a la Admisión 2026, el sistema asigna un orden fijo a cada postulante considerando el RUN o IPE del estudiante y el RBD de los colegios seleccionados, generando un resultado replicable sin intervención aleatoria. Con la reforma prometida, el gobierno busca añadir el criterio del mérito como un eje central de esta asignación.