La aparición del megapuerto de Chancay, operado por Cosco Shipping Ports en la costa central de Perú, ha forzado a Chile a diseñar una respuesta estratégica: el fortalecimiento de un Hub Norte. Este plan busca proteger los intereses comerciales nacionales y consolidar la posición del país en el comercio con Asia, evitando que los puertos chilenos se conviertan únicamente en terminales secundarias.
El desafío de la soberanía logística
El almirante Edmundo González Robles, magíster en Ciencias Navales y Marítimas, advierte que Chile enfrenta un desafío crítico a su soberanía logística. Según un análisis de la Revista de Marina, la solución pasa por integrar los puertos de Arica, Iquique, Mejillones y Antofagasta bajo una gobernanza sistémica y la creación de Zonas Económicas Especiales Privadas (ZEEP), replicando incentivos tributarios y aduaneros para atraer inversiones extranjeras.
Sin estas medidas, el reporte alerta sobre el riesgo de «federización», donde los terminales chilenos quedarían limitados a ser nodos «feeder» que solo reciben carga redistribuida desde el Perú. El modelo peruano, que atrae manufactura china, marca la pauta que Chile busca diferenciar mediante una gestión pública y privada más robusta.
El impacto del Corredor Bioceánico
La viabilidad de esta plataforma depende de su conexión con el Corredor de Capricornio. Esta ruta busca conectar el potencial productivo de Brasil, Paraguay, Bolivia y el norte argentino con el Pacífico. De acuerdo con la Revista de Marina, esta integración sumaría más de 20 millones de consumidores al mercado chileno, ofreciendo rutas más dinámicas hacia los mercados asiáticos.
La resiliencia es clave: contar con Arica diversifica los puntos de salida, garantizando que el Corredor Capricornio no se detenga ante contingencias locales, ya sean conflictos sociales, huelgas o eventos climáticos, señaló Edmundo González Robles.
Para lograr esto, se proyectan mejoras en terminales de Antofagasta y Mejillones, además de optimizar el Ferrocarril Arica-La Paz, reduciendo la dependencia de la saturada carretera longitudinal.
La nueva realidad logística de Chancay
En el XXIII Foro Internacional de Puertos, Jason Guillen Flores, gerente general adjunto de Cosco Shipping Ports Chancay, detalló la nueva eficiencia:
Anteriormente, las rutas tenían un tiempo de movilización de cuarenta y cinco días. Hoy en día, en la ruta Shanghái-Manzanillo-Chancay, el tiempo es de veinticinco días, y de Chancay a Shanghái, de veintitrés días.
El sistema actual de Chancay cuenta con dos rutas principales desde Asia y tres alimentadoras en Latinoamérica, conectando Colombia, Ecuador y Chile. Mientras tanto, en Perú, otros actores como Rabi Vilela Ríos, de Terminal Portuario Paracas, insisten en la necesidad de mejorar infraestructura vial y ferroviaria. Por su parte, Marco Hernández, gerente de DP World Callao, destacó que su terminal atiende al 95% de las importaciones y 73% de las exportaciones del Perú, con inversiones que alcanzan los 800 millones de dólares en una primera etapa y una proyección de hasta 2 mil millones.
Chile, bajo el marco de la Ley 19542, busca ahora acelerar la gobernanza de su sistema portuario. La apuesta por el complejo Antofagasta-Mejillones se posiciona como el eje decisional para liderar esta respuesta estratégica regional.