El sello del ajuste fiscal en la gestión de Kast
Durante su primera Cuenta Pública, el Presidente José Antonio Kast abordó los desafíos económicos que enfrenta su administración. El mandatario insistió en que su gobierno cumplirá con las promesas de campaña, asegurando que no se tocarán los beneficios sociales a pesar de la necesidad de realizar ajustes en el gasto público. Según el jefe de Estado, la premisa central es «ajustar lo que podamos ajustar» para recuperar el equilibrio financiero.
El Presidente Kast vinculó directamente la situación actual con una «emergencia económica», argumentando que el Estado debe ser responsable. «Cada peso que el Estado destina a gastar en el interés de una deuda mal administrada, es un peso menos que tenemos para seguridad, salud, educación, pensiones, viviendas y las familias que más lo necesitan», sostuvo ante la audiencia.
La crítica a la gestión heredada y medidas de contención
El mandatario enfatizó que la irresponsabilidad fiscal tiene consecuencias tangibles para la ciudadanía. «Heredamos un país con las cuentas desordenadas», afirmó, subrayando que la falta de gestión financiera es una realidad que termina siendo pagada por los sectores más vulnerables. En este contexto, el gobierno ha implementado diversas medidas de contención desde el primer día de gestión.
De acuerdo con las cifras entregadas por el Presidente, estas acciones de orden fiscal han permitido un ahorro de 1.3 billones de pesos. Kast fue enfático en señalar que esto no representa un recorte que afecte a las personas más necesitadas, sino que se trata de una estrategia necesaria para «ordenar la casa».
Prioridades y responsabilidad futura
Sobre el futuro del país, el jefe de Estado reiteró su postura: «No vamos a tocar los beneficios sociales para que nadie se pierda, pero tenemos que ajustar lo que podamos ajustar y priorizar las inversiones en seguridad, educación y salud». El Presidente añadió que el gobierno trabaja con un sentido de responsabilidad pensando en las futuras generaciones.
Para finalizar, el mandatario destacó que las medidas tomadas deben ser medibles para recuperar el rumbo de las finanzas públicas. «Optamos por la responsabilidad. La popularidad pasa, pero las consecuencias de un mal gobierno las pagan por años los más vulnerables. Tenemos que ordenar las finanzas públicas sino los recursos no van a alcanzar y nuestros hijos y nietos se van a encontrar con un país en mal estado», concluyó el gobernante.