A menos de nueve días para que se realice la segunda vuelta de las Elecciones en Perú, la carrera presidencial se mantiene ajustada. Según la última encuesta de CPI, difundida por el medio asociado RPP, Keiko Fujimori encabeza las preferencias con un 32,5% de intención de voto a nivel nacional, seguida de cerca por Roberto Sánchez, representante de Juntos por el Perú, quien alcanza un 29,1%.
Este escenario refleja un estrechamiento en la contienda en comparación con mediciones anteriores. Hace apenas una semana, el estudio de Ipsos proyectaba una ventaja de cuatro puntos para la hija de Alejandro Fujimori, quien registraba un 39% frente al 35% obtenido por el candidato izquierdista.
Panorama electoral y voto indeciso
Más allá de las cifras de ambos candidatos, el sondeo de CPI —realizado entre el 26 y 28 de mayo— revela un segmento significativo del electorado que aún no define su postura definitiva. Un 22,6% de los encuestados afirma que votará en blanco o viciado, mientras que un 13,4% se mantiene como indeciso. Por su parte, un 2,4% declara que no participará en la jornada electoral.
Diferencias geográficas clave
El estudio detalla marcadas disparidades según la ubicación geográfica de los votantes. Keiko Fujimori mantiene una fuerte consolidación en Lima y Callao con un 45,6%, además de liderar en el Oriente (36,8%) y en la zona de la costa y sierra norte, donde alcanza un 32,1%. Sin embargo, su apoyo cae drásticamente en la sierra centro y sur, registrando solo un 12,9%.
En la vereda opuesta, Roberto Sánchez concentra su fuerza en el interior del país, obteniendo un 34,7% promedio. El candidato logra una ventaja contundente en la sierra centro y sur, donde llega al 53,3%, y domina en la costa sur con un 42,8%. No obstante, enfrenta dificultades para penetrar en los centros urbanos, obteniendo un 19,7% en Lima y Callao y un 20,7% en el norte del país.
Con estos números, la definición de la presidencia peruana parece depender del comportamiento de los indecisos y de la capacidad de los candidatos para movilizar a sus bases en las regiones donde aún tienen baja penetración. ¿Logrará el oficialismo revertir la tendencia antes de las urnas?