La legendaria gimnasta estadounidense Simone Biles, quien suma un palmarés histórico de once medallas olímpicas —siete de ellas de oro—, mantiene en suspenso su participación en los próximos Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Aunque la deportista de 29 años confirma que estará presente en la cita olímpica, admite que aún no define bajo qué rol: “si será en el suelo o en las gradas”.
En una entrevista exclusiva con la revista Elle, la atleta casada desde 2023 con el jugador de fútbol americano Jonathan Owens, confesó que su proyecto más inmediato tras el retiro de la alta competencia es formar una familia. “No hago planes a largo plazo, pero en un par de años, espero que podamos empezar a tener hijos. ¡Creo que es el plan más importante!”, declaró sobre su futuro próximo al alcanzar la treintena.
Salud mental y el legado de Tokio
La trayectoria reciente de Biles estuvo marcada por su notable actuación en los Juegos de París 2024, donde conquistó tres medallas de oro y una de plata. Este retorno triunfal ocurrió después del complejo episodio vivido en los Juegos de Tokio, donde debió retirarse de varias pruebas debido a problemas de salud mental, obteniendo finalmente una plata y un bronce.
Desde aquel punto de inflexión, la gimnasta ha integrado la terapia psicológica como un pilar fundamental de su vida. “Sabía que tenía que buscar ayuda, pero no disponía de tiempo. Pronto entendí que la cabeza es tan importante como el entrenamiento”, reconoce. Según Biles, este proceso le ha permitido sentirse “mucho más libre” y enfocarse en asesorar a otros deportistas que enfrentan retos similares.
Reflexiones sobre el deporte y la sociedad
Al ser consultada sobre las dificultades de mantenerse en la élite siendo mujer, Biles destaca la capacidad de resiliencia: “Cuando empezamos a tener hijos, resulta un poco más difícil, pero hemos demostrado que podemos volver tras la maternidad y alcanzar grandes éxitos”.
En el plano personal y político, la deportista oriunda de Ohio no ocultó su inquietud por la situación actual en Estados Unidos, especialmente para la comunidad afroamericana. “Es complicado, claro, sobre todo siendo una mujer negra en Estados Unidos. Pero tenemos derecho a votar, a defender aquello en lo que creemos y a usar nuestras voces”, concluyó, apelando a que el deporte actúe como un elemento unificador frente a estos tiempos difíciles.