Paulina Astroza y su grave atropello: «En un segundo, me cambió la vida»

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A tres meses del grave atropello que sufrió en la intersección de las calles Rengo con Chacabuco, en pleno centro de Concepción, la académica de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Concepción, Paulina Astroza, rompió el silencio sobre su proceso de rehabilitación. La abogada, que también es Doctora en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Católica de Lovaina, describió el incidente como una suma de hechos fortuitos que marcaron un antes y un después en su existencia.

El impacto ocurrió mientras la docente se encontraba en la calle tras una caída, momento en que un vehículo, al salir de un estacionamiento y doblar hacia la izquierda, pasó por encima de su tórax. Astroza admite que la diferencia entre sobrevivir o no fue de apenas cinco centímetros. «En un segundo, me cambió la vida», confesó la especialista en Derecho Internacional a BioBioChile.

El difícil proceso de recuperación física

Las lesiones fueron de extrema gravedad, concentrándose principalmente en la zona torácica. De las 12 costillas del lado derecho, la académica sufrió la fractura de 10 de ellas, desde la primera a la décima. Pese a que estas han sanado naturalmente, el proceso ha sido sumamente doloroso durante estos tres meses.

Además de la recuperación de su tórax, Paulina Astroza debió enfrentar una operación en el hombro y una atrofia muscular en sus piernas debido al largo periodo de inmovilización. Actualmente, se mantiene bajo tratamiento kinesiológico para recuperar la movilidad total y la fuerza física perdida. La abogada asegura que, dada la magnitud del accidente, su avance ha sido bastante rápido.

Del trabajo incesante a la pausa necesaria

La académica reconoce que este evento traumático funcionó como un llamado de alerta ante su ritmo de vida anterior. Autodefinida como una persona trabajólica, Astroza admite que su autoexigencia la llevaba a descuidar el autocuidado y los detalles cotidianos. «Yo andaba superacelerada, siempre hago 1.000 cosas a la vez», señala.

Yo de ahora en adelante, no voy a decir que sí a todo, porque a uno le llegan muchas invitaciones. A veces yo me encontraba sentada en la computadora desde la mañana hasta la tarde y no me paraba, pero ni para ir al baño. Y bueno, eso nunca más. Hay que hacer pausa y también gozar el ocio.

Hoy, la docente ha comenzado a integrar la meditación y el ocio como ejes centrales de su vida para controlar el estrés. Esta nueva etapa también incluye retomar pasatiempos como la fotografía de árboles en sus trayectos universitarios y el disfrute de series, actividades que había dejado de lado por sus múltiples compromisos académicos y de difusión internacional.

Pasión por la docencia y el futuro

Recientemente, la Universidad de Concepción condecoró a Astroza, un gesto que ella valora profundamente al reiterar que la docencia es su verdadera pasión. La abogada enfatiza que su labor en el curso de Derecho Internacional Público busca ir más allá de la normativa técnica, como la Convención de Viena de 1969, intentando siempre fomentar el análisis crítico en sus alumnos.

Además de su rol en el aula, la académica sigue vinculada al Festival Ciencia sin Ficción, iniciativa que acerca el conocimiento a más de 25 mil estudiantes en las regiones de Biobío, Ñuble y Los Lagos. Tras este periodo de reposo, Paulina Astroza se muestra reflexiva y decidida a priorizar su bienestar, entendiendo que la felicidad plena requiere de tiempo personal y, por sobre todo, de aprender a dosificar sus esfuerzos para asegurar una vida más larga y equilibrada.

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