El Pastor Rocha, personaje creado por el comediante Santiago Endara, volvió a ser el centro de la conversación tras analizar uno de los momentos más comentados de su paso por el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026. En una reciente entrevista en el programa Entre Broma y Broma, conducido por Luis Slimming, el humorista despejó las dudas sobre el instante en que le solicitó al animador Rafael Araneda que no lo interrumpiera mientras terminaba su discurso sobre el escenario de la Quinta Vergara.
El origen de una rutina viral
Durante los primeros veinte minutos del espacio de conversación, Endara revivió a su personaje, exhibiendo una "gaviota de platino" de confección artesanal y lanzando diversas bromas sobre su propia actuación. "Yo me debería haber llevado la de platino", bromeó el comediante, manteniendo el tono satírico que lo definió durante el certamen. Fue en este segmento donde, lejos de la postura del personaje, Santiago Endara —licenciado en teología— reflexionó sobre el impacto mediático de su presentación.
La confesión detrás del "Hijo, no me interrumpa"
Lejos de cualquier intención agresiva, el comediante explicó que su reacción ante Rafael Araneda tuvo una explicación técnica y personal. Según detalló, el animador lo interrumpió precisamente cuando el Pastor Rocha intentaba explicar que su figura nació para "desnudar los abusos y miedos que disfrazaron de fe". Endara reveló que padece TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), lo que lo hace distraerse con facilidad.
"Necesitaba silencio para no perderme", confesó, añadiendo que su principal temor al enfrentarse al "Monstruo" era precisamente perder el hilo conductor de su rutina. "Si alguien me interrumpía, sentía que podía salirme completamente de la rutina", señaló sobre este episodio, que finalmente se convirtió en uno de los virales más significativos de la edición 2026 del festival.
Entre la presión y el éxito
El humorista también recordó cómo fue su proceso para llegar a la Quinta Vergara, admitiendo que al principio su postulación era una broma. "Cuando yo dije que quería ir a Viña, estaba leseando nomás", relató sobre el crecimiento orgánico del Pastor Rocha durante el último año, el cual lo catapultó hacia el escenario más importante del país. Endara recordó además que la presión fue máxima, ya que le correspondió ser el último humorista en actuar en la edición 2026, enfrentándose a un público expectante tras una serie de rutinas que habían obtenido una buena recepción previa.