El dilema de la atención médica sin reemplazos
Una ginecóloga fue desvinculada de sus funciones en el sector público tras descubrirse que prestó servicios de urgencia mientras se encontraba formalmente con licencia médica. El caso, que ha generado un intenso debate sobre las condiciones laborales en la salud pública, se originó en abril de 2023 cuando la profesional debía cumplir un turno de 24 horas en el Hospital San José, en la región Metropolitana.
Según relató la abogada de la afectada, Gabriel Muñoz, a Las Últimas Noticias, la médica se presentó a trabajar pese a sufrir un complejo cuadro gastrointestinal. Dado que en la salud pública la gestión de reemplazos para especialistas es una tarea sumamente difícil, la profesional debió continuar con sus labores al no existir otra alternativa disponible en el equipo para cubrir su posición.
Partos de urgencia durante el reposo
A las 17:00 horas de aquel lunes, el estado de salud de la ginecóloga empeoró significativamente, lo que la obligó a acudir a un centro médico donde le otorgaron una licencia por dos días. Sin embargo, al no haber quién la reemplazara en el Hospital San José, la profesional decidió quedarse en el recinto para cumplir con su deber ético. En esa situación, atendió cuatro partos o cesáreas de urgencia, algunos de los cuales se extendieron hasta la madrugada.
La abogada Muñoz enfatizó que el otro especialista disponible ya había cumplido sus 24 horas de turno previas, quedando inhabilitado para realizar el relevo. La situación se complicó en 2025 cuando la Contraloría, tras un cruce de datos, detectó que la profesional había trabajado bajo licencia. Los antecedentes fueron enviados al Servicio de Salud de O’Higgins, ya que la médica también se desempeña en el Hospital de San Fernando, donde se inició el sumario que culminó en su destitución.
Un castigo calificado como desproporcionado
La defensa asegura que la médica no contrató representación legal durante el sumario al considerar que su actuar, basado en la urgencia y el deber médico, no sería sancionado. A pesar de haber acreditado debidamente su licencia y el informe médico de urgencia, la medida disciplinaria fue ejecutada. Posteriormente, la Contraloría dejó sin efecto esta destitución, aunque el caso sigue activo en la capital, donde ocurrieron los hechos originales.
Al respecto, David Torres, académico del Departamento de Salud Pública de la Universidad de los Andes, señaló que aunque la medicina exige estándares de seguridad, el médico no puede abandonar a un paciente de urgencia. «Si la institución no puede presentar las condiciones favorables para el médico, es un problema de la institución y no del profesional», concluyó el experto.