En medio del reciente ajuste ministerial impulsado por el presidente José Antonio Kast, el biministro del Interior y vocero de Gobierno, Claudio Alvarado, salió a defender la reestructuración del equipo de gobierno. En declaraciones a Mesa Central de T13, el secretario de Estado recalcó que estas medidas buscan inyectar mayor fuerza y coordinación a la gestión gubernamental, con un foco absoluto en el Plan de Seguridad.
Ante las dudas sobre si el cambio de nombres responde a errores internos, Alvarado fue enfático al descartar esa lectura. Según el biministro, un gobierno de emergencia requiere velocidad para corregir el rumbo, asegurando que el mandatario priorizó los intereses del país sobre cualquier costo político derivado de realizar ajustes tempranos en su administración.
¿Qué dice el Gobierno sobre el Plan de Seguridad?
El punto más crítico del análisis realizado por el vocero fue la efectividad comunicacional del Ejecutivo. Al ser consultado por el Plan de Seguridad, Alvarado realizó una autocrítica sobre la percepción pública de las medidas implementadas:
Se están haciendo cosas, pero la gente como que no las percibe, como que no las siente.
El secretario de Estado argumentó que los esfuerzos, que incluyen operativos policiales conjuntos, decomisos de droga en el norte del país y procedimientos contra el contrabando, han sido informados de manera aislada y sectorial, lo que dificulta que la ciudadanía los valide como un avance concreto.
Ejes estratégicos y el rol de Martín Arrau
Durante la entrevista, se detallaron los tres ejes fundamentales del Plan de Seguridad: el control del territorio, la efectividad en la persecución del crimen organizado y el fortalecimiento institucional. En este sentido, Alvarado destacó las intervenciones realizadas en Temucuicui, señalando que estas acciones requieren de una férrea voluntad política y respaldo total a las policías y militares desplegados en terreno.
Para aclarar los objetivos a largo plazo, el gobierno ya fijó una fecha clave: el 2 de junio, el titular de Seguridad, Martín Arrau, comparecerá ante una sesión plenaria del Senado. En dicha instancia, la autoridad deberá exponer los parámetros, procedimientos y las metas específicas del plan.
El biministro concluyó que la gestión debe basarse en resultados medibles, sentenciando que “no basta con el discurso, no basta con la frase bien hecha”. La proyección para los próximos meses estará marcada por la presión del Senado, que espera señales claras de efectividad tras este reimpulso ministerial.