Crisis de seguridad golpea al Gobierno
El reciente turbazo que sufrió el exministro y expresidente del Tribunal Constitucional, Iván Aróstica, ha vuelto a poner contra las cuerdas al Ejecutivo liderado por José Antonio Kast. El asalto, en el que Aróstica terminó dando muerte a uno de los delincuentes que ingresaron a su vivienda, se convirtió en el catalizador de una nueva ola de cuestionamientos ante la falta de una hoja de ruta clara en materia de Seguridad Pública.
Este escenario de crisis ocurre justo cuando el Gobierno intentaba definir un nuevo relato tras el reciente consejo de gabinete, el primero desde las salidas de las exministras Mara Sedini y Trinidad Steinert. Precisamente, la gestión de esta última en la cartera de Seguridad es hoy el punto más débil de la administración, dado que la propia Steinert reconoció antes de dejar su cargo que el Gobierno no contaba con un plan detallado en esta área, a pesar de haber sido el eje central de la campaña presidencial.
Presiones desde la oposición
La situación ha escalado a niveles críticos con la intervención de diversas figuras políticas. La excandidata presidencial de Chile Vamos, Evelyn Matthei, cuestionó duramente la designación de Steinert y puso sobre la mesa que su propio plan en la materia sigue totalmente disponible si el Ejecutivo requiere una estrategia urgente.
En la misma línea, el diputado de la DC e integrante de la comisión de Seguridad, Patricio Pinilla, fue enfático en señalar:
El propio Gobierno se autoimpuso la vara por la cual iba a ser medido: Seguridad, Migración Irregular y Reactivación Económica. La exministra Steinert tuvo que pagar las culpas de que en materia de Seguridad ni siquiera existía un plan y todo era sólo improvisación.
Ante el hecho ocurrido en el domicilio de Iván Aróstica, el jefe de bancada de diputados RN, Diego Schalper, instó al Gobierno a otorgar discusión inmediata al proyecto de “Ley Anti Turbazos”, argumentando que el caso del expresidente del TC se suma a una larga lista de víctimas que esperan respuestas concretas.
Desgaste y percepción ciudadana
El analista político Marco Moreno advierte que el Gobierno busca cambiar su narrativa mediante el próximo plan de seguridad que se anunciará en la Cuenta Pública, reconociendo implícitamente el desgaste sufrido en su etapa de instalación.
La urgencia de estas medidas se sustenta en la reciente encuesta Black and White, publicada este sábado, la cual arroja resultados alarmantes para La Moneda:
- Un 57% de los ciudadanos considera que José Antonio Kast no ha cumplido con las expectativas de gestión.
- Un 58% de los encuestados exige que el Gobierno priorice la Seguridad Pública.
- Solo un 28% aprueba la forma en que el Ejecutivo ha enfrentado la delincuencia.
Por ahora, el Ejecutivo se encuentra en una encrucijada donde la improvisación técnica y las cifras de aprobación negativas amenazan con complicar su gobernabilidad. La gran duda que persiste es si el esperado plan de seguridad será capaz de revertir la percepción de descontrol que hoy prima en la ciudadanía.