El Gobierno de Chile ha puesto en marcha una estrategia para que el proyecto de Sala Cuna Universal logre convertirse en ley durante el transcurso de este año. Así lo confirmó el ministro del Trabajo, Tomás Rau, quien detalló que el Ejecutivo tiene como fecha límite el 15 de junio para ingresar las indicaciones necesarias al Congreso que permitan destrabar la iniciativa.
En declaraciones entregadas a La Tercera, el secretario de Estado precisó que la propuesta técnica se sustenta en un reciente informe elaborado por la Dipres. Este documento propone un modelo de financiamiento de carácter mixto, el cual contempla explícitamente el uso de recursos provenientes del Seguro de Cesantía.
Financiamiento y realidad fiscal
La estrategia fue analizada en el reciente consejo de gabinete ministerial realizado en Cerro Castillo. En dicha instancia, las autoridades revisaron la agenda laboral vigente y definieron la fórmula para impulsar esta reforma, la cual debe equilibrarse con la actual política de estrechez fiscal del Gobierno.
El titular del Trabajo enfatizó que la reactivación del proyecto debe considerar el contexto económico actual, marcado por un déficit efectivo del 2.8% del PIB, cifra heredada de la administración previa. Según señaló Rau, el objetivo central de la reforma es terminar con las distorsiones que hoy afectan la empleabilidad en el mercado laboral chileno.
Eliminación del sesgo de contratación
Uno de los puntos clave del proyecto es la derogación del actual artículo 203 del Código del Trabajo. Esta normativa, que obliga a empresas con 20 o más trabajadoras a proveer sala cuna, funciona hoy como un impuesto directo que desincentiva la contratación femenina. Al eliminar este sesgo, el Gobierno busca equiparar las condiciones de acceso al mercado laboral.
Finalmente, se informó que el nuevo diseño financiero contempla una implementación mediante una cobertura por etapas. La ley se aplicará inicialmente a las beneficiarias bajo el Código del Trabajo, integrando de manera gradual a otros sectores de la fuerza laboral. La gran incógnita sigue siendo si el Congreso logrará los consensos necesarios antes del cierre de 2024 para concretar esta reforma esperada por miles de familias.