La relación entre Benjamin Netanyahu y Donald Trump atraviesa un momento crítico. Según un reciente informe del portal Axios, ambos líderes sostuvieron una acalorada discusión telefónica el pasado martes, marcada por profundas discrepancias sobre la actual propuesta de paz para Irán.
El primer ministro de Israel habría terminado la conversación visiblemente molesto. Fuentes cercanas citadas por el medio aseguran que el mandatario israelí estaba “ardiendo de rabia” después de intercambiar pareceres con el presidente de los Estados Unidos.
El origen del conflicto: la propuesta de paz
El punto de fricción se centra en un memorando de paz mediado por Catar y Pakistán que ambos recibieron el mismo día. La iniciativa busca terminar con las hostilidades en Medio Oriente, pero la visión de los aliados es opuesta. Mientras Netanyahu se mantiene escéptico ante el acuerdo, su insistencia radica en reanudar los ataques contra la república islámica para golpear su infraestructura estratégica.
Por el contrario, Trump se ha mostrado abierto a avanzar con las negociaciones hasta alcanzar un límite concreto, aunque sin descartar la posibilidad de retomar ofensivas militares si el proceso fracasa. La propuesta busca una “carta de intenciones” que ambos países firmarían para finalizar formalmente la guerra e iniciar un periodo de 30 días de negociaciones.
Según una fuente estadounidense informada sobre la llamada, Trump le dijo a Netanyahu que los mediadores estaban trabajando en una ‘carta de intenciones’ que tanto Estados Unidos como Irán firmarían para poner fin formalmente a la guerra e iniciar un periodo de 30 días de negociaciones sobre temas como el programa nuclear iraní y la apertura del estrecho de Ormuz.
¿Qué pasará con la ofensiva?
La tensión escala pese a que hace algunas semanas el secretario de estado, Marco Rubio, había asegurado que la fase ofensiva de EEUU contra Irán había concluido. Ante la falta de consenso, Netanyahu ya planifica una nueva visita a Washington, la cual podría concretarse durante la próxima semana para intentar alinear las posturas de ambos gobiernos.
La gran duda que queda abierta para la comunidad internacional es si Israel aceptará la hoja de ruta diplomática propuesta por Catar y Pakistán o si, por el contrario, la insistencia de Bibi por reactivar el conflicto terminará por fracturar la alianza estratégica que mantiene con la Casa Blanca.