La reciente ofensiva diplomática y económica de Estados Unidos contra la ‘elite’ del régimen cubano ha puesto a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en el epicentro de la tormenta. De las 12 personas sancionadas bajo la Orden Ejecutiva del 1 de mayo, siete son militares de alto rango, incluyendo a diversos generales. La medida no es casual: cuatro de las cinco entidades castigadas dependen directamente del ejército o están bajo el mando de uniformados, lo que confirma que Washington busca golpear el corazón del poder político y financiero cubano.
El control militar: poder político y económico
El poder de las FAR trasciende lo defensivo. Surgidas del ejército rebelde que triunfó en 1959, las fuerzas armadas han sido el pilar de legitimidad del Estado. Aunque su influencia se ha desgastado, su figura central sigue siendo Raúl Castro. A sus 94 años, el expresidente mantiene el rango de general de Ejército y es denominado por la prensa oficial como el “líder al frente de la revolución”. Su relevancia es tal que su nieto, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “Raulito”, ha participado en contactos diplomáticos con Washington. Una posible acusación formal contra el exmandatario por el derribo de dos avionetas de “Hermanos al Rescate” en 1996 podría reconfigurar el escenario político de la isla.
La presencia militar en el gobierno es transversal. De los 13 miembros del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC), cuatro son generales, mientras que en el Consejo de Ministros hay cinco uniformados. Además, de los siete militares sancionados, cinco son diputados en la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) y cinco integran el Comité Central del PCC.
Gaesa: el gigante invisible
El poder económico reside en Gaesa, el conglomerado militar que controla cerca del 40% del producto interno bruto (PIB) de Cuba. Esta estructura opera con total opacidad, sin pagar impuestos significativos y sin ser auditada por la Contraloría General. El grupo, que agrupa hoteles, el monopolio de telecomunicaciones Etecsa, la Zona de Desarrollo Especial de Mariel (ZDEM) y redes de tiendas en divisas, fue liderado por Luis Alberto López-Calleja —yerno de Raúl Castro y padre de “Raulito”— hasta su fallecimiento en 2022.
A pesar de su magnitud, la salud financiera de Gaesa genera interrogantes. Si bien existen reportes sobre reservas millonarias, un estudio de la revista The Economist sugiere que, tras la crisis del turismo y las remesas, el conglomerado apenas poseería unos 1.000 millones de dólares. El hecho de que sus balances no figuren en el presupuesto estatal refuerza la naturaleza discrecional de este ente.
El endurecimiento de estas sanciones sugiere una estrategia de largo aliento. Mientras la presión aumenta, la incógnita radica en si estas medidas lograrán quebrar la cohesión de la cúpula militar o si, por el contrario, el régimen fortalecerá su hermetismo ante la creciente incertidumbre internacional.