Una grave crisis administrativa sacude al Hospital San Juan de Dios de Los Andes. El Servicio de Salud Aconcagua confirmó el inicio de un sumario administrativo y una intervención profunda en el recinto, luego de detectar una deuda que asciende a los $4 mil millones, monto que no figuraba en los registros oficiales de la institución.
¿Qué motivó esta auditoría? La irregularidad salió a la luz pública tras las reiteradas denuncias de funcionarios por retrasos en el pago de sus remuneraciones y constantes dudas sobre el manejo de los recursos financieros. La directora del organismo, Susan Porras, detalló que el hallazgo se produjo en enero de este año, lo que gatilló de inmediato la conformación de una comisión interventora y la remoción de personal en el área administrativa del hospital.
Detalles del sumario y las responsabilidades
La autoridad de salud fue enfática al desvincular este hallazgo de las políticas de ajuste fiscal actuales del país. Al respecto, Susan Porras declaró:
Tomamos conocimiento de una deuda que no estaba reconocida, se estableció un sumario administrativo para determinar todas las responsabilidades que existan. Cabe señalar que lo que está pasando hoy día en el Hospital de Los Andes es una situación que tiene que ver con la administración que se realizó dentro del recinto y que no tiene que ver con el ajuste fiscal que se está realizando en este momento.
El impacto en la atención clínica no se hizo esperar. Según el Colegio Médico de Los Andes, la crisis financiera escaló desde septiembre del año pasado, afectando el pago de turnos en servicios críticos como la UCI, neonatología y urgencias. El presidente del gremio, Álvaro Aravena, afirmó que el problema ha generado complicaciones directas tanto para los profesionales como para los pacientes que se atienden en el lugar.
Proveedores e insumos bajo presión
La falta de pagos también golpeó la cadena de suministros. Se reportó que diversos proveedores habrían suspendido la entrega de insumos médicos básicos, lo que se tradujo en la postergación de cirugías y una preocupante disminución de especialistas disponibles para cubrir turnos críticos. La situación, descrita por el gremio médico como un escenario de alta presión financiera, mantiene al centro asistencial en un estado de vulnerabilidad operativa.
Mientras el sumario administrativo sigue su curso para esclarecer quiénes fueron los responsables de la omisión contable, desde el Colegio Médico lanzaron una dura advertencia: el recinto sigue bajo una fuerte tensión presupuestaria. Existe una preocupación creciente entre los trabajadores respecto a que nuevos recortes financieros terminen agravando aún más la calidad de la atención médica para los miles de usuarios que dependen del hospital.