Se acabó la espera en Londres. El Arsenal se coronó este martes como el nuevo campeón de la Premier League, cortando una racha de 22 años sin alzar el trofeo. La consagración llegó por la vía indirecta: el Manchester City, único equipo que podía arrebatarle el liderato, no pasó de un empate 1-1 en su visita al Bournemouth.
Los pupilos de Pep Guardiola estaban obligados a ganar para mantener viva la esperanza de remontada hasta la última fecha. Sin embargo, los ‘Citizens’ firmaron una actuación para el olvido. La sorpresa se materializó a los 38 minutos, cuando Eli Junior Kroupi anotó el tanto que puso en ventaja a los locales, resultado que terminó por entregarle el título a los ‘Gunners’.
El desenlace de una temporada histórica
Pese a que Erling Haaland igualó el marcador a los 90+3′, el tiempo resultó insuficiente para que el Manchester City lograra dar vuelta el encuentro. Con este resultado, el Arsenal se mantiene firmemente en la cima con 82 puntos, distanciándose de los 78 puntos que suma su escolta, el equipo de Guardiola.
Por su parte, el Bournemouth alcanzó las 56 unidades y se ubica sexto en la tabla. Ahora, el conjunto local mantiene intacta la ilusión de arrebatarle el quinto puesto al Liverpool (59 puntos) en la última jornada para asegurar su clasificación a la próxima edición de la Champions League.
De los ‘Invencibles’ al proyecto de Arteta
Resulta difícil imaginar que, tras la mítica campaña de 2004, donde el equipo apodado los ‘Invencibles’ conquistó la liga con 26 triunfos y 12 empates —hito que les valió una copa dorada—, el club atravesaría una sequía tan prolongada. Ni el ciclo de Arsene Wenger, quien se mantuvo 16 años tras aquel título sin repetir el éxito, ni el breve paso de Unai Emery, pudieron devolver la gloria a la institución.
La transformación llegó de la mano de Mikel Arteta. Tras acumular cinco subcampeonatos y años de frustraciones, el Arsenal suma su título de liga número catorce. Este trofeo valida finalmente el proyecto de Arteta, quien tras casi siete años de procesos, cambios y una profunda reestructuración, logra consolidar una base sólida que promete marcar una nueva era en el fútbol inglés.