Un terremoto de magnitud 5,2 sacudió la región china de Guangxi durante la madrugada, provocando un saldo trágico de al menos dos personas fallecidas, una herida y cerca de 7.000 ciudadanos evacuados de sus hogares. El movimiento telúrico se registró a las 00:21 hora local, teniendo su epicentro en el distrito de Liunan, bajo la jurisdicción de la ciudad de Liuzhou, a una profundidad de apenas ocho kilómetros.
Labores de rescate y zonas afectadas
Tras el evento sísmico, la Jefatura de Respuesta Antisísmica y de Socorro de Liuzhou activó de inmediato el protocolo de emergencia regional. Los equipos de rescate trabajaron intensamente en el sector de Taiyangcun, donde lograron localizar a la última persona que permanecía atrapada entre los escombros. Estas operaciones fueron apoyadas por personal de bomberos y unidades de seguridad pública para garantizar el traslado seguro de los damnificados.
El sismo no solo fue percibido en Liuzhou, sino que también tuvo efectos sensibles en otras ciudades importantes de la región de Guangxi, tales como Guilin y la capital regional, Nanning. Según lo informado por el Centro de Redes Sismológicas de China, el movimiento principal estuvo acompañado por una secuencia de actividad telúrica.
Réplicas y revisión de infraestructura
Además del temblor principal, las autoridades registraron cinco sismos adicionales con magnitudes que oscilaron entre los 2,2 y 3,2 grados. Posteriormente, el Centro de Redes Sismológicas de China confirmó una réplica específica de magnitud 3,3 en la zona de Liunan, lo que mantiene a la población en alerta ante posibles nuevos movimientos.
Actualmente, el gobierno local ha iniciado una exhaustiva revisión de la infraestructura crítica para prevenir desastres secundarios. Entre los puntos inspeccionados se encuentran:
- Viviendas particulares y edificios residenciales.
- Sistemas de suministro de agua potable y red eléctrica.
- Estructuras viales como carreteras principales y puentes.
- Zonas de minas y terrenos con riesgo de desastres geológicos.
Aunque las labores de emergencia continúan en terreno para evaluar los daños estructurales definitivos, la zona permanece bajo estricta vigilancia ante el riesgo latente de nuevas réplicas que podrían afectar la estabilidad de las construcciones ya dañadas.