Las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) informaron este domingo que lograron controlar un incendio originado por un ataque con dron. El siniestro se produjo fuera del perímetro interior de la central nuclear de Barakah, situada en la región de Al Dhafra. Según el comunicado oficial de la oficina de medios de Abu Dabi, el incidente no dejó personas lesionadas ni generó impactos negativos en los niveles de seguridad radiológica.
La Autoridad Federal de Regulación Nuclear ratificó que el funcionamiento de los sistemas esenciales de la planta no sufrió alteraciones y que todas sus unidades operan con normalidad. La central de Barakah es un pilar fundamental en la estrategia emiratí para reducir la dependencia del petróleo y el gas, diversificando su matriz energética nacional.
Contexto de tensiones en Oriente Medio
A pesar de la confirmación del hecho, el Gobierno no ha entregado detalles sobre el origen del lanzamiento ni la autoría del ataque. La región vive momentos de alta tensión desde el estallido de la guerra iniciada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán. En respuesta al conflicto, Teherán ha ejecutado ataques de represalia contra Israel y los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), además de bloquear el estratégico estrecho de Ormuz.
Las relaciones entre Abu Dabi y Teherán han alcanzado niveles de deterioro sin precedentes. Informes del Wall Street Journal señalaron que los EAU habrían ejecutado ataques secretos contra objetivos iraníes, como el ocurrido en abril contra una refinería en la isla de Lavan. Al respecto, el Ejecutivo emiratí sostuvo el sábado que sus medidas han sido de carácter estrictamente defensivo.
El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, acusó el viernes a un Estado miembro de los BRICS, en clara alusión a Emiratos, de vetar una declaración conjunta sobre el conflicto regional debido a su cercanía estratégica con Estados Unidos e Israel.
Actualmente, la planta de Barakah mantiene sus operaciones habituales mientras se evalúa el alcance de la seguridad perimetral tras esta incursión. La incertidumbre sobre posibles nuevos ataques con drones mantiene en alerta a las naciones del Golfo Pérsico frente a la escalada bélica en la zona.