En el marco de la cumbre de los BRICS realizada en Nueva Delhi, el ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, lanzó una dura acusación contra Emiratos Árabes Unidos (EAU). Según el diplomático, el país árabe habría facilitado el uso de su territorio, incluyendo artillería y diversos equipos, para ejecutar operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
“Debo decir que Emiratos Árabes estuvo implicado directamente en la agresión contra mi país, no hay ninguna duda al respecto”, declaró Araqchí ante los medios presentes en la cita internacional. El canciller advirtió que la alianza estratégica que mantiene Abu Dabi con Israel no resultó ser un mecanismo de protección durante el reciente conflicto, instando a las autoridades emiratíes a evaluar un cambio en su política exterior hacia Teherán.
Tensiones en el Golfo y la sombra de los Acuerdos de Abraham
La relación entre ambas naciones atraviesa un momento crítico. Cabe recordar que Emiratos Árabes marcó un hito geopolítico en 2020 al convertirse en el primer país de la región en adherirse a los Acuerdos de Abraham, promovidos por Donald Trump, para normalizar sus vínculos con Israel. Este acercamiento es visto con desconfianza por el régimen iraní.
En medio de las hostilidades, la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, informó sobre una supuesta visita secreta a los Emiratos para reunirse con el jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan. Sin embargo, Abu Dabi ha negado categóricamente la realización de dicho encuentro en el contexto de la guerra.
Las cifras de la confrontación
El panorama militar reportado por el Ministerio de Defensa emiratí detalla la magnitud de los ataques recibidos. Según el reporte oficial, las fuerzas de Emiratos lograron interceptar:
- 550 misiles balísticos.
- 29 misiles de crucero.
- 2.260 drones lanzados por la República Islámica.
Por otro lado, esta misma semana el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, confirmó el envío de una batería del sistema de defensa antiaérea Cúpula de Hierro hacia territorio emiratí, diseñada para fortalecer su capacidad de respuesta ante las amenazas provenientes de Irán. El cruce de declaraciones y el despliegue de armamento estratégico plantean una incertidumbre sobre cómo evolucionará la estabilidad en el Golfo Pérsico en las próximas semanas.