El Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó un caso de espionaje que sacude a California: Eileen Wang, la alcaldesa de Arcadia, se declaró culpable de actuar como agente encubierta para el gobierno de China. Esta confesión forzó su salida inmediata del cargo, mientras enfrenta una condena que podría alcanzar los 10 años de cárcel, según informó la Fiscalía.
¿Cómo operaba la exautoridad? Según los antecedentes expuestos por la BBC, Wang (58 años) admitió haber seguido instrucciones directas de funcionarios chinos para manipular la opinión pública. Junto a un periodista identificado como Yaoning Sun, administraba el sitio web US News Center, plataforma utilizada para difundir desinformación que buscaba mejorar la reputación del gigante asiático en territorio estadounidense.
Propaganda y operaciones encubiertas
La mecánica de esta influencia era constante y digital. Un ejemplo clave presentado por el Departamento de Justicia detalla cómo oficiales del gobierno chino enviaban a Wang artículos redactados previamente a través de WeChat, la aplicación de mensajería cifrada. Dichos textos incluían negaciones sobre el trabajo forzoso y abusos denunciados en la provincia de Xinjiang, los cuales eran publicados posteriormente en su portal.
Este acuerdo de declaración de culpabilidad es el último éxito en nuestra determinación por defender la patria frente a los esfuerzos de China por corromper nuestras instituciones. Las personas de nuestro país que, de forma encubierta, siguen las órdenes de gobiernos extranjeros, socavan nuestra democracia.
Así lo señaló el fiscal adjunto federal, Bill Essayli, quien calificó la conducta de la exalcaldesa como una situación ‘escandalosa’. El caso ha generado un fuerte impacto en Arcadia, un municipio caracterizado por tener una alta densidad de población de descendencia asiática, la cual bordea el 60%.
El futuro judicial y las repercusiones locales
La cadena ABC reportó que el municipio reaccionó con preocupación ante la infiltración de su estructura política. ‘Las acusaciones en el centro de este caso, según las cuales un gobierno extranjero intentó ejercer influencia sobre una funcionaria electa local, son profundamente preocupantes. Nos las tomamos muy en serio’, expusieron desde el ayuntamiento tras conocerse el veredicto de Wang.
Actualmente, el caso se encuentra a la espera de un juicio definitivo. La justicia estadounidense mantiene su postura firme para sentar un precedente sobre la injerencia extranjera en gobiernos locales, mientras la comunidad de Arcadia busca esclarecer hasta qué nivel llegaron las influencias de Pekín durante el mandato de la exalcaldesa.