La tensión en el Caribe escala tras conocerse que Estados Unidos ha intensificado sus vuelos militares cerca de Cuba. Según un reporte de CNN, el país norteamericano ha ejecutado al menos 25 recorridos aéreos en los últimos meses, con el objetivo estratégico de recabar inteligencia sobre la isla. Esta actividad se suma a la creciente presión diplomática de la administración de Donald Trump.
¿Una estrategia repetida para la intervención?
Expertos señalan que esta situación guarda similitudes con los procedimientos previos a las acciones militares de Estados Unidos en Venezuela e Irán. Según CNN, existe un precedente claro:
Patrones similares, en los que una elevada retórica de la Administración Trump coincidió con un aumento en la visibilidad pública de vuelos de vigilancia, ocurrieron en el periodo previo a las operaciones militares de EE.UU. tanto en Venezuela como en Irán.
Desde el 4 de febrero, la mayoría de los vuelos realizados por la Marina y la Fuerza Aérea se han concentrado en las cercanías de La Habana y Santiago de Cuba. Algunos de estos aviones han llegado a posicionarse a solo 64 kilómetros de la costa cubana. Para estas tareas se han utilizado principalmente aeronaves de patrullaje marítimo P-8A Poseidón, junto a modelos RC-135V Rivet Joint, especializados en la recolección de señales de inteligencia. Asimismo, se ha confirmado el despliegue de drones de gran altitud MQ-4C Tritón.
Planes del Pentágono y presión política
En paralelo, la cadena NBC informó este lunes que el Pentágono ha actualizado sus planes operativos ante una posible acción militar contra Cuba si el presidente Donald Trump decidiera ordenarlo. Dos funcionarios actuales y un exoficial estadounidense indicaron que el mandatario ha manifestado su frustración ante la resistencia del gobierno cubano y el hecho de que sus medidas económicas no hayan logrado el colapso del régimen.
Aunque algunos funcionarios de inteligencia estiman que el gobierno cubano podría caer antes de finalizar el año sin intervención armada, la visión de Donald Trump apunta a que esos plazos son demasiado lentos. Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó el viernes que se aplicarán nuevas sanciones, las cuales se suman a la orden ejecutiva firmada el 1 de mayo. Esta última medida amplió el alcance de las restricciones a cualquier empresa o individuo extranjero que mantenga vínculos comerciales con la isla en sectores clave como energía, defensa, seguridad y finanzas.
Hasta el momento, ni el Pentágono ni otras autoridades han desmentido las cifras de vuelos ni los planes militares reportados por los medios. La incertidumbre persiste sobre si esta escalada de vigilancia será solo una medida de presión económica o el preludio de un conflicto de mayor escala.