Jannik Sinner volvió a demostrar por qué es el número uno del mundo. El tenista italiano arrolló este lunes al australiano Alexei Popyrin en la tercera ronda del Masters 1.000 de Roma, cerrando el compromiso con un contundente marcador de 6-2, 6-0. El partido, que apenas se extendió por una hora y seis minutos, permitió al local asegurar su boleto a los octavos de final con una exhibición que dejó poco margen de respuesta a su rival.
Con este resultado, Sinner alcanzó una marca histórica al consolidar 30 victorias consecutivas en torneos de la categoría Masters 1000. Este registro es inédito bajo el formato vigente implementado en 1990. El objetivo del deportista nacido en San Cándido es ambicioso: completar el Career Golden Master, una hazaña que hasta la fecha solo ha sido lograda por el serbio Novak Djokovic, quien presume de haberlo conseguido en dos oportunidades.
La presión de la historia en el Foro Itálico
El triunfo de Sinner tiene un peso emocional adicional para el público italiano. El Foro Itálico sueña con ver a un jugador local levantar el trofeo en la arcilla romana, un hito que no se ha registrado en el país desde 1976. La presión por romper esta racha histórica es palpable, pero el nivel desplegado por el número uno sugiere que está preparado para el desafío.
En la siguiente instancia del torneo, el camino para Jannik Sinner se torna especial, ya que deberá medirse ante su compatriota Andrea Pellegrino. Este último se ha convertido en una de las revelaciones del certamen tras dejar en el camino al estadounidense Frances Tiafoe. ¿Podrá Sinner mantener su racha imparable y dar un paso más hacia la historia grande del tenis en su propia tierra?