Una supuesta nota de suicidio de Jeffrey Epstein, el fallecido delincuente sexual, ha sido hecha pública este miércoles 6 de mayo. El documento, cuya autenticidad sigue siendo cuestionada, habría sido encontrado por Nicholas Tartaglione, excompañero de celda del magnate, escondido dentro de una novela gráfica.
La revelación fue autorizada por Kenneth Karas, juez federal de un tribunal de Nueva York que supervisa el caso de Tartaglione. Según los registros, este hallazgo ocurrió originalmente en julio de 2019, justo después de que Epstein fuera encontrado inconsciente con una tira de tela alrededor del cuello, incidente del cual sobrevivió antes de su muerte definitiva dos semanas después a los 66 años en el Centro Correccional Metropolitano del Bajo Manhattan.
¿Qué decía realmente la nota de Jeffrey Epstein?
El texto difundido contiene mensajes directos sobre su proceso judicial y estado anímico. La nota transcribía lo siguiente:
«Me investigaron durante meses… ¡¡¡NO ENCONTRARON NADA!!! Así que me acusaron de unos hechos de hace 15 años. Es un lujo poder elegir el momento de decir adiós ¿Qué quieren que haga? ¡¡Que me ponga a llorar!!»
Es fundamental destacar que este documento no figuraba entre las millones de páginas y carpetas judiciales que el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó entre diciembre y enero. La divulgación se produjo únicamente tras una solicitud formal presentada el 30 de abril por The New York Times, exigiendo al tribunal que hiciera público el documento donde Tartaglione describía cómo obtuvo la nota.
Otros registros del polémico magnate
Esta no es la primera vez que se menciona un escrito de puño y letra del pedófilo. En 2020, una investigación del programa 60 Minutes expuso fotografías de la celda donde fue hallado sin vida. En aquel entonces, se encontró una hoja amarilla con anotaciones hechas con lápiz pasta azul, donde Epstein se quejaba de las condiciones carcelarias y del trato de los guardias.
Entre los reclamos encontrados en ese segundo documento, Epstein denunciaba:
- «Un guardia me mantuvo encerrado en una ducha con llave durante una hora.»
- «[Otro guardia] me envió comida quemada.»
- «Insectos gigantes arrastrándose sobre mis manos. ¡Nada divertido!»
A través de su abogado, Tartaglione ha sostenido que, durante su convivencia, Epstein y su defensa ocupaban las salas de visitas para abogados diariamente. Pese a que estas notas continúan emergiendo en el debate público, su veracidad aún no ha sido confirmada ni validada por autoridades estadounidenses ni medios internacionales. El caso sigue siendo uno de los más oscuros en la historia judicial reciente, dejando abierta la duda sobre si existirán más documentos privados que aún no salen a la luz.