Existe una profunda incertidumbre en la Región de Valparaíso ante el anuncio de un posible paro de micros programado para el próximo 18 de mayo. La advertencia, emitida por los conductores del transporte público, revive el temor de los usuarios tras la paralización ocurrida hace poco más de una semana, la cual dejó a miles de estudiantes y trabajadores sin opciones de traslado eficiente.
Los pasajeros han expresado su molestia debido a que el servicio actual ya presenta deficiencias graves. Un ejemplo crítico reportado por auditores de Radio Bío Bío afecta a las líneas 901, 902 y 903, que conectan Valparaíso con Placilla, donde los tiempos de espera superan habitualmente la hora de frecuencia. Esta precariedad en el servicio diario hace que la amenaza de una nueva interrupción total sea vista con extrema preocupación por la ciudadanía.
Motivos y alcance de la paralización
El gremio del transporte sostiene que el conflicto tiene su origen en un severo déficit económico provocado por el alza constante en los combustibles. De concretarse, la movilización impactaría directamente a las comunas de Valparaíso, Viña del Mar, Concón, Quilpué y Villa Alemana. Los choferes también argumentan en su comunicado una supuesta desconexión de las autoridades actuales frente a la crisis que atraviesa el sector.
La respuesta de las autoridades
Ante este escenario, el seremi de Transportes de Valparaíso, Matías Valenzuela, desestimó las críticas y aseguró que se está implementando un acuerdo tanto a nivel central como local. El secretario ministerial indicó que llevan tres semanas en mesas de trabajo con operadores y conductores.
Hemos acordado las reuniones que se van a sostener la próxima semana para dar continuidad a este trabajo colaborativo.
Por su parte, el delegado presidencial regional, Manuel Millones, adoptó una postura cautelosa. Si bien reconoció que existen nudos críticos en la regulación de los contratos, aseguró que, a su juicio, no percibe un ánimo real de los empresarios por impulsar una paralización de actividades.
A pocos días de la fecha señalada, la tensión persiste en las calles. ¿Lograrán las autoridades y el gremio destrabar el conflicto en las reuniones programadas, o Valparaíso enfrentará un nuevo lunes sin transporte público?