La crisis diplomática y política rodea la abrupta salida de Isabel Díaz Ayuso de México. La presidenta de la Comunidad de Madrid anunció la suspensión del resto de su agenda en territorio azteca, acusando directamente a la mandataria Claudia Sheinbaum de orquestar un “boicot” en su contra, lo que la obligó a adelantar su retorno a España.
Según lo reportado por El País, la representante del Partido Popular (PP) decidió cancelar su asistencia a la gala de los Premios Platino, programada para este fin de semana en Cancún, además de abortar su visita a Monterrey, donde mantenía reuniones agendadas con empresarios locales.
¿Qué motivos llevaron a Ayuso a denunciar peligro?
El entorno de la política española sostuvo que la integridad de su delegación estuvo comprometida. “Nos hemos sentido en peligro. Nos han mandado manifestantes y han tratado de reventar eventos. Hemos sufrido un clima muy hostil”, declararon fuentes cercanas a la mandataria madrileña, quien es reconocida como una de las figuras clave de la derecha española.
Desde la Comunidad de Madrid precisaron que el entorno de Sheinbaum ejerció presiones indebidas. En un comunicado oficial, acusaron al “Gobierno de ultraizquierda mexicano” de amenazar a los organizadores de los Premios Platino del Cine Iberoamericano con clausurar el hotel sede del evento si la presidenta madrileña participaba. No obstante, los responsables del certamen aclararon a la prensa que no tienen constancia alguna de dichas amenazas.
El trasfondo del choque político: Cortés y la historia
La tensión escaló luego de que Ayuso encabezara un homenaje a Hernán Cortés, defendiendo la conquista española y el “mestizaje” como pilares positivos de la historia compartida. Esta postura provocó el rechazo de colectivos indígenas, que exigieron disculpas por los abusos coloniales.
A quienes creen que el pueblo es tonto, están destinados a la derrota. Quienes buscan reivindicar a Hernán Cortés y sus atrocidades están destinados a la derrota.
Esta declaración de Claudia Sheinbaum, realizada durante la conmemoración de la Batalla del 5 de mayo en el estado de Puebla, marcó el punto de quiebre en la retórica oficial contra la visita. Mientras el gobierno madrileño asegura que se le persiguió por no coincidir con las ideas de la administración mexicana, la oposición en España ha aprovechado la coyuntura para cuestionar la gestión de la agenda de Ayuso, tildándola de vacía.
A la fecha, no existe una confirmación oficial sobre la hora o día exacto en que la política abandonará el país, puesto que su regreso original estaba fijado para el 12 de mayo. La incertidumbre sobre su salida definitiva y el impacto que esto tendrá en las relaciones bilaterales entre Madrid y México se mantiene como una incógnita abierta.